Tripoli. Decenas de miles de libios acudieron este domingo a los funerales de manifestantes que murieron a manos de las fuerzas de seguridad en Benghazi, y un grupo activista dijo que los violentos enfrentamientos con activistas han dejado al menos 173 muertos en cuatro días.

Los disturbios, los peores en cuatro décadas de mandato de Muammar Gaddafi, comenzaron como una serie de protestas inspiradas en las revueltas de Egipto y Túnez, pero fueron abordadas con una feroz represión por agentes de seguridad.

Las autoridades vetaron el acceso de periodistas a la ciudad, pero relatos de testigos sugieren que Benghazi está sumergida en el caos, dado que las fuerzas de seguridad disparan contra las personas que acuden a funerales para enterrar a manifestantes muertos en los tumultos.

"Aquí ocurrió una masacre anoche", dijo este domingo por teléfono a Reuters un residente de Benghazi que no quiso ser identificado.

También señaló que las fuerzas de seguridad utilizaron armas pesadas, agregando que "muchos soldados y policías se unieron a las protestas".

Otro residente, quien tampoco quiso ser nombrado, dijo a Reuters que "unos 100.000 manifestantes se dirigen ahora a un cementerio a enterrar a decenas de mártires".

Un médico de un hospital en Benghazi afirmó que las víctimas tenían heridas graves hechas con rifles de alta velocidad.