Moscú. Vladimir Putin busca este domingo lograr una convincente victoria en las elecciones presidenciales rusas para fortalecer su imagen, en medio de las mayores protestas de la oposición desde que llegó al poder hace 12 años.

Publicando una serie de irregularidades en internet, los opositores dijeron que la votación estaba empañada por el fraude, el cual busca ayudar al ex agente de la KGB a volver al Kremlin después de cuatro años como primer ministro.

Los opositores prometieron intensificar las manifestaciones después de las elecciones.

Sin embargo, la victoria de Putin se daba por segura. El líder, considerado por muchos rusos como el artífice de la reconstrucción de la fuerte imagen del país y de un crecimiento económico en su primera presidencia, esperaba ganar con amplitud en la primera ronda y presentar esto como una fuerte señal de apoyo para estar seis años más en el poder.

Los primeros signos indicaban que la participación sería alta. Autoridades dijeron que más del 30 por ciento de los votantes había ejercido su derecho a voto a las 1 p.m. hora local de Moscú (0800 GMT), más que en las elecciones de 2008, que llevaron al Kremlin a Dmitry Medvedev, aliado de Putin.

Algunos electores expresaron su malestar porque no contaban con ninguna otra opción real en una votación en la que Putin se enfrenta a cuatro candidatos débiles: el comunista Gennady Zyuganov, el nacionalista Vladimir Jirinovsky, el ex presidente del parlamento Sergei Mironov y el millonario empresario siderúrgico Mijail Projorov.

Otros dijeron que Putin, de 59 años, era el líder fuerte que necesitaba el país más extenso del mundo y gran productor de energía.

"Votaré por Putin (...) el país necesita un líder fuerte", dijo Dmitry Samsonov, un soldado de 23 años.

"No hay nadie más a quién votar excepto a Putin", agregó.

Las últimas encuestas indicaban que Putin, que fue presidente entre 2000 y 2008 antes de que los límites constitucionales le impidieran un tercer mandato, ganaría con el un porcentaje que rondaría entre el 59 y 66 por ciento de los votos, suficiente para eludir una segunda ronda.

No obstante, algunos votantes están cansados de su fuerte imagen y de un sistema que concentra todo el poder en sus manos.

La oposición teme que Putin pueda ganar dos mandatos más, gobernando hasta 2024, casi tanto como el dictador soviético Josef Stalin.

Putin votó en Moscú junto a su esposa, Lyudmila, en una inusual aparición juntos.

Tres mujeres fueron detenidas por la policía tras desnudarse en el centro electoral, momentos después de la salida Putin, y gritar: "Putin es un ladrón".

Observadores electorales opositores y blogueros denunciaron un fraude electoral en todo el país.