La amenaza del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, de que el país se retire del acuerdo global para luchar contra el cambio climático, podría alinear a Washington con un socio inesperado: Nicaragua.

Si finalmente Trump cumple lo que dijo durante la campaña, los dos países serán los únicos en oponerse formalmente al Acuerdo de París adoptado por casi 200 estados, aunque por razones muy distintas.

Nicaragua fue la única nación en rechazar el acuerdo en diciembre, y en una reunión de casi 200 países en Marrakesh, pidió acciones más drásticas para limitar el alza de las temperaturas.

En cambio, Trump ha dicho que el concepto de que el hombre está detrás del cambio climático es mentira y sostuvo que haría que el país se retire del acuerdo ya que quiere impulsar la industria del carbón y el petróleo.

"París no fue exitoso. Fue un fracaso", dijo a Reuters el jefe de la delegación de Nicaragua en Marrakesh, Paul Oquist. "El mundo debe actuar ya".

Al ser consultado sobre la posibilidad de que Estados Unidos quede en un grupo en el que únicamente aparece Nicaragua, el enviado estadounidense Jonathan Pershing dijo que es demasiado pronto para especular sobre las políticas de Trump al respecto.

"No creemos que sea del interés de Estados Unidos no ser parte de este acuerdo (...) Creemos que es de nuestro interés", remarcó.

Oquist dijo que el Acuerdo de París está muy lejos de alcanzar su meta principal de limitar el alza en la temperatura en 2 grados Celsius por encima de la etapa preindustrial.