Quito. El tercer encuentro oficial entre los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y el de Irán, Mahmud Ahmadinejad, previsto para este 12 de enero, en Quito, se da en medio de la advertencia del Departamento de Estado de EE.UU., que el viernes pasado indicó que “ahora no es el momento de profundizar en sus lazos” con Irán.

Esto con relación a la gira que inicia hoy Ahmadinejad por cuatro países de América Latina (Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Cuba). Esta noche llegará a Venezuela.

La tensión política mundial creció a principios del 2012, tras el anuncio de Irán sobre las exitosas pruebas con dos misiles de largo alcance en el Golfo Pérsico, realizadas el 1 de enero del 2012.

Previamente, el gobierno iraní advirtió que podría cerrar el Estrecho de Ormuz, por el que pasa el 40% del petróleo mundial si se impusieran sanciones a sus exportaciones de crudo.

La Unión Europea (UE) esta misma semana anunció un posible embargo petrolero consistente en dejar de comprar el petróleo iraní, un congelamiento de haberes de 180 empresas y responsables iraníes, tras el saqueo de la Embajada británica en la capital de Irán, Teherán.

Los últimos acontecimientos han disparado el precio internacional del petróleo a US$114.

En esta coyuntura, Ahmadinejad se reunirá el próximo jueves con Correa para tratar temas de integración comercial, políticos, culturales, tecnológicos, según informó la Cancillería ecuatoriana.

Tras la entrevista con el primer mandatario, Ahmadinejad tiene prevista una reunión con el presidente de la Asamblea, el oficialista Fernando Cordero.

El encuentro en esta coyuntura es un grave error, según Fernando Santos Alvite, exministro de Energía y exjefe de la unidad de asuntos legales de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Para el experto, es absurdo que Ecuador “por obedecer a Venezuela reciba a Irán, considerado una amenaza a la paz mundial y se coloque contra el mundo”.

Lamentó que alguna autoridad de EE.UU, haya calificado a la gira del presidente iraní como “un tour a tiranos”. Esto es una mancha al bien ganado prestigio del Ecuador, que siempre ha estado a favor de las causas de la paz, la justicia y de la aplicación del derecho internacional.

Por su parte, Teodoro Bustamante, analista político, consideró que el encuentro de mandatarios en este momento crítico es parte de una política de Ecuador en la cual lo que se quiere decir es “yo soy independiente y hago las cosas como a mí me parece”.

Sin embargo, reflexionó que una relación con un país como Irán, que está identificado con temas delicados (proliferación de armas nucleares; falta de respeto a derechos humanos), significa correr riesgos. En cuanto al tema nuclear, hay que recordar que fue el pretexto para la invasión a Irak.

“¿Cuán sensato, entonces, es correr riesgos?, ¿qué estamos logrando con esa relación?”, se preguntó el experto. La respuesta es que aparentemente se está intentando consolidar una alianza para una alineación que, a la larga, nos llevaría a comprar peleas ajenas contra la UE o EE.UU.

¿Pero qué ha sacado, hasta el momento Ecuador con su relación con Irán?

En febrero del 2010, el Grupo de Acción Financiera, del G-20, calificó a Ecuador como “riesgoso” para el sistema financiero internacional. Así ingresó a la denominada “lista negra” de países que no cumplían su tarea contra el lavado de activos y el financiamiento al terrorismo”. En ese momento, las autoridades gubernamentales consideraron que la medida se debía a la relación que estaba construyendo Ecuador con Irán. Pocos meses más tarde, Ecuador logró su salida de la lista.

Desde el 2008, Ecuador buscó concretar un Acuerdo de Cooperación que consistía en tener una relación financiera, abriendo una sucursal del Banco de Exportaciones de Irán (EDBI) o manteniendo relaciones con ese banco, sancionado por la Oficina de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés).

La idea era que se facilitara dinero para ciertos créditos a favor de Ecuador. Al final, el gobierno de la Revolución Ciudadana aclaró que sus relaciones eran estrictamente comerciales y no financieras, pese a los acuerdo firmados.

En el ámbito comercial, los resultados han sido casi nulos, comentó Felipe Ribadeneira, presidente de la Federación de Exportadores (Fedexpor).

El representante gremial comentó que todo mercado, sin importar la ideología de sus gobernantes, es interesante para hacer negocios.

Sin embargo, no ha habido resultados con Irán. Por ejemplo, se buscó vender banano, pero al final hubo problemas en los pagos. Otros negocios que se intentaron ni siquiera llegaron a la etapa de intercambio.

Según Ribadeneira, con el gobierno de Mahmud Ahmadinejad existe un gran problema debido a los mecanismos de pagos, debido a las restricciones que existen con el sistema financiero iraní.

También el tema logístico es difícil de sortear por la lejanía. Para Ribadeneira, es importante tener en cuenta que este tipo de relaciones deben tratarse con sutileza para evitar inconvenientes con otros países o con organismos internacionales como el GAFI.

En tanto, Teodoro Bustamante consideró que Ecuador debe tener relaciones con el mundo árabe y el mundo islámico, pero le sería más conveniente mirar a países como Dubái o Egipto.

Para este analista, Irán es el país más aislado. “No es el mejor interlocutor del mundo islámico”.

Las visitas

Asunción de Correa. En enero del 2007, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, llegó a Ecuador para participar en la ceremonia de asunción del mando del presidente Rafael Correa. En esa ocasión dijo que Estados Unidos “también está en guerra con Latinoamérica” y ofreció su ayuda a “cada pueblo que decida defenderse”, tras participar en la transmisión del mando presidencial en Ecuador.

Viaje a Irán. En diciembre del 2008, Rafael Correa visitó por cuatro días Irán. Ecuador logró establecer acuerdos a nivel comercial y tecnológico. Adicionalmente a los encuentros mantenidos con el presidente iraní, el mandatario ecuatoriano se reunió con el ministro de Defensa y Fuerzas Armadas de ese país, Mostafa Mohamad Najar, con quien analizó el desarrollo de la industria militar iraní y su producción.

Acuerdos. En la visita de Correa a Irán mantuvo otros encuentros con el ministro de Asuntos Exteriores de ese país, Manoucherhr Mottaki, y el presidente del Complejo Islámico, Ali Larijani. Al término de la visita oficial se suscribió una Declaración Conjunta por parte de los dos mandatarios, así como 11 Memorandos de Entendimiento.