Giglio, Italia. Los equipos de rescate reanudaron el lunes la búsqueda de sobrevivientes entre los restos de un crucero que naufragó en la costa occidental de Italia luego de que el mal clima los había forzado a interrumpir las operaciones, pero se desvanecían las esperanzas de hallar más sobrevivientes.

El empeoramiento de las condiciones meteorológicas y el fuerte oleaje del mar hicieron que el casco del enorme crucero comenzara a rotar peligrosamente sobre la roca donde encalló a escasos metros del turístico puerto de la isla de Giglio, en la costa de Toscana, y los socorristas habían sido evacuados.

Varias horas después, retomaron el trabajo de búsqueda de 16 personas reportadas como desaparecidas de los 4.200 pasajeros y tripulantes que iban a bordo del Costa Concordia de 114.500 toneladas, que encalló el viernes en la noche en una roca que provocó un gran agujero en su casco.

Hasta ahora, seis cuerpos han sido encontrados sin vida.

El portavoz de los bomberos Luca Cari dijo que había algunos movimientos pero que no se consideraban peligrosos. Sin embargo, agregó que había más incertidumbre después del deslizamiento y que en adelante sólo se harán operaciones de rescate durante las horas del día.

Otro bombero, Luciano Roncalli, dijo a Reuters que todas las áreas de la parte sumergida que está sobre el agua ya fueron revisadas, lo que indica que hay pocas esperanzas de encontrar más sobrevivientes.

El capitán del crucero, Francesco Schettino, fue arrestado el sábado, acusado de homicidio involuntario y de abandonar el barco antes que fueran evacuadas todas las personas a bordo.

El presidente ejecutivo de Costa Cruises, propietario del barco, culpó a Schettino de cometer un error humano. Pier Luigi Foschi dijo en una rueda de prensa que la compañía brindará a su capitán cualquier asistencia que necesite.

"Pero debemos reconocer los hechos y no podemos negar un error humano", aclaró.

El buen clima que desde el viernes colaboró en las operaciones de rescate desmejoró en las últimas horas, con fuertes olas y una leve llovizna.

A media mañana, Carli dijo a los periodistas: "Hubo un deslizamiento de nueve centímetros verticalmente y 1,5 centímetros horizontalmente. Evacuamos inmediatamente. Esto es algo sobre lo que hemos estado preocupados".

Foschi, el presidente de la compañía, dijo que las acciones de Schettino causaron el accidente y fueron contrarias a las reglas de la firma. El capitán niega que estuviera demasiado cerca de la costa y dice que la roca que chocó a la nave no estaba marcada en los mapas.

Capitán "abrumado". Su abogado, Bruno Leporatti, dijo que Schettino está "abrumado y quiere expresar sus condolencias a las víctimas".

Pero afirmó que la decisión de su cliente de anclar la embarcación en un extremo para acercarla a la costa luego de la colisión "salvó las vidas de miles de personas".

"Podría haber sido una tragedia enorme", añadió.

El desastre ocurrió cuando se servía la cena el viernes por la noche, provocando escenas de pánico que testigos dijeron se parecieron a las del "Titanic", con pasajeros lanzándose a empujones a los botes salvavidas y algunos saltando al gélido mar.

Los investigadores dicen que el crucero estaba demasiado cerca de la costa y los residentes sostienen que se aproximó al continente mucho más de lo habitual.

Los pasajeros dijeron que hubo retrasos inexplicables en la organización de la evacuación y que eso había provocado el caos. Más de 60 personas resultaron heridas.

Los pasajeros italianos dijeron a distintos diarios que usaron sus teléfonos celulares para llamar a la policía en la ciudad de Grosseto, en el continente, para encender la alarma, mientras la tripulación insistía en que se trataba sólo de una falla eléctrica.

Tres personas -una pareja surcoreana en su luna de miel y un miembro de la tripulación- fueron rescatadas el domingo y los buzos de la policía también recuperaron los cadáveres de dos hombres mayores, uno de ellos español, que aún llevaban puestos sus chalecos salvavidas.

Los cuerpos de dos turistas franceses y un tripulante peruano fueron hallados el sábado.

El gran buque de 290 metros de largo, semi sumergido sobre uno de sus costados, se podía ver desde el puerto de Giglio, un isla en una reserva natural marítima en la costa de la Toscana.

Un sexto cuerpo, también de un pasajero adulto varón, fue hallado en la madrugada del lunes, informaron las autoridades.

Los investigadores estaban trabajando en busca de pruebas en el equivalente de las "cajas negras" de los aviones para intentar precisar la secuencia del siniestro, ocurrido con el mar en calma y tiempo despejado.

El ministro de Defensa, Giampaolo Di Paola, un almirante naval, dijo que el desastre no parecía haber sido por factores naturales o técnicos.

"Desde mi punto de vista hubo un grave error humano, que ha tenido consecuencias dramáticas y trágicas", dijo a la televisión estatal RAI.