Tripoli. Las tropas del gobierno libio bombardearon este martes una zona residencial a las afueras de Misrata, indicaron rebeldes que intentaban mantener su control sobre la ciudad frente al asedio y una dura ofensiva.

Los combates en la ciudad portuaria se han extendido durante las últimas semanas, pero los rebeldes parecían haber recuperado terreno al rodear a las fuerzas leales al líder Muammar Gaddafi en el aeropuerto y la academia de la fuerza aérea en el sur desde todas las direcciones, dijeron testigos.

"Las fuerzas de Gaddafi están refugiadas en el aeropuerto y en la academia de la fuerza aérea", dijo Ghassan, un residente de la ciudad que está de parte de los rebeldes.

Su afirmación no pudo ser verificada de forma independiente.

"Los rebeldes con los que hablé dijeron que el plan es entrar al aeropuerto en los próximos dos días", añadió Ghassan vía telefónica.

Misrata es clave para las esperanzas rebeldes de derrocar a Gaddafi porque es su último bastión en el oeste del país norteafricano.

En Misrata, el portavoz del consejo rebelde Ibrahim Betalmal exhortó a las fuerzas de Gaddafi a abandonar la lucha que ya lleva ocho semanas.

"El que se rinda o se una a los rebeldes estará a salvo y el que decida retirarse y volver a casa estará a salvo", dijo en un video publicado en el sitio de Internet Youtube.

El gobierno dice que la mayoría de los libios apoya a Gaddafi, que los rebeldes son delincuentes armados y militantes de Al Qaeda y que la intervención de la OTAN es un acto de agresión colonial de potencias extranjeras que quieren robar el petróleo del país.

Dos meses después del inicio del conflicto, ligado a otros levantamientos en el mundo árabe, los rebeldes controlan Bengasi y otras localidades en la región oriental, mientras que el Gobierno está afianzado en la capital y en otras grandes ciudades.

Gaddafi no ha aparecido en público desde el 30 de abril, cuando un ataque aéreo de la OTAN contra una casa en la capital mató a su hijo menor y a tres de sus nietos.

Huir en barco. La guerra ha dejado miles de muertos y causado sufrimiento no sólo para los libios, sino también para decenas de miles de inmigrantes africanos que tuvieron que escapar del país.

Agencias humanitarias dicen que testigos reportaron que un barco que transportaba a entre 500 y 600 personas se hundió la semana pasada cerca de Trípoli y que se avistaron varios cuerpos en el mar.

Además de ese incidente, unas 800 personas siguen desaparecidas desde el 25 de marzo, después de haber intentado escapar de Libia, según al Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU. La mayoría procedía del Africa sub-sahariana.

Al sur de Misrata estallaron nuevos enfrentamiento en Souk al Arab y en al-Ghiran cerca del aeropuerto, dijo un portavoz rebelde.

"Los revolucionarios (rebeldes) entraron al área de Souk al Arab (...) Están luchando en este momento", dijo el portavoz rebelde Belkacem de Misrata. Sus comentarios no pudieron ser confirmados de forma independiente.

Los rebeldes también tomaron el pueblo de Zareek, a unos 25 kilómetros al oeste de Misrata, tras enfrentamientos sucedidos el lunes, pero aún intentaban extinguir tanques de combustible incendiados el viernes por la noche durante un ataque de fuerzas del Gobierno, añadió.

La OTAN coincidió con el reporte de los rebeldes.

Ataques con misiles. La OTAN realizó el martes ataques con misiles contra blancos en el área de Trípoli que aparentemente incluyeron el complejo de Gaddafi, dijeron testigos.

La alianza informó posteriormente que llevó a cabo un ataque contra un edificio de comando y control del gobierno en el centro de Trípoli.

Funcionarios libios dijeron el martes que cuatro niños resultaron heridos, dos de ellos de gravedad, por vidrios que estallaron en ataques de la OTAN.

Los funcionarios mostraron a periodistas extranjeros en un hospital en la capital libia, donde algunas ventanas resultaron destrozadas, diciendo que los daños fueron el resultado de un ataque de la OTAN que derribó una torre de telecomunicaciones cercana.

Los periodistas también fueron llevados a un edificio gubernamental que alberga el alto comisionado para los niños y que fue completamente destruido.

El antiguo edificio colonial había sido dañado anteriormente en lo que los funcionarios libios dijeron fue un ataque de la OTAN el 30 de abril.

"La dirección de al menos una de las explosiones sugiere que el complejo de Gaddafi fue un blanco", dijo un testigo.

No hubo información adicional disponible inmediatamente.