Los rebeldes libios combaten en la zona donde se encuentra el búnker de Muammar Gaddafi, y algunos lograron ingresar al predio, tras los bombarderos lanzados durante la noche por la OTAN.

Las tropas rebeldes, que tienen posiciones en la mayor parte de Trípoli, controlaron el puerto petrolero de Ras Lanuf y la ciudad costera de Ageila.

Testigos reportaron enfrentamientos en los alrededores del Hotel Rixos, que alberga a periodistas extranjeros cerca del búnker de Gaddafi, mientras la capital afronta en muchas zonas la falta de energía eléctrica y se incrementa la emergencia humanitaria.

Voceros rebeldes dijeron que fueron escuchados disparos y detonaciones en el interior del predio donde puede estar el coronel libio, cuyo paradero se desconoce, y reportaron que los aviones de la OTAN fueron vistos sobrevolar la zona a baja altura.

Fuentes de la iglesia local reportadas por la agencia Fides dijeron que se produjeron enfrentamientos en el exterior del convento franciscano de la capital libia, mientras el enviado de ANSA constató explosiones y disparos en la zona este de la capital.

La cadena Al Arabiya reportó que en un enfrentamiento en Sirte fueron numerosos los soldados de las tropas de Gaddafi muertos, sin otras precisiones.

Divisiones. La ausencia de un control claro, no obstante, ha revivido la inquietud de que el estado escasamente poblado y disperso pueda caer en el tipo de inestabilidad que ha acosado a Irak desde la caída de Sadam Husein. Leales a Gadafi e islamistas antioccidentales podrían explotar las divisiones étnicas, tribales y políticas.

Responsables rebeldes dijeron que tienen una fuerza preparada para imponer el orden en la capital, como han hecho en otras partes del país que han tomado en la guerra civil de seis meses. Pero no está claro cómo gestionarán las tradicionales divisiones este-oeste si consolidan su poder en el país.

Los anuncios por fuentes rebeldes el lunes de la captura de tres de los seis hijos de Gadafi que siguen con vida no mejoró su credibilidad, cuando dos de ellos parecen estar libres. Un responsable dijo que Saif al Islam había escapado. Al Yazira dijo que el otro hijo, Mohammed, también había huido del arresto domiciliario.

El eficiente avance rebelde en la capital, poco característico en ellos, coordinado con una revuelta en el seno de la ciudad, pareció evidenciar para algunos analistas que han recibido consejos militares y entrenamiento occidental y algunas potencias árabes, entre ellas Qatar.

Muchos asumen que sobre el terreno hay fuerzas especiales activas.

Saif llevó a periodistas al bastión de su padre, el complejo de Bab al Aziziya, en el centro de Trípoli, de madrugada. Las imágenes de televisión lo mostraron sonriente, saludando a partidarios, levantando los brazos en el aire y haciendo el signo de la victoria con la mano.

* Con información de Reuters y El Mundo de Venezuela.