Bengasi. Los rebeldes que llevan adelante una prolongada lucha para expulsar a Muammar Gaddafi de Libia agotaron sus recursos monetarios, dijo este sábado el líder insurgente a cargo del sector del petróleo, acusando a occidente de no cumplir las promesas de ayuda financiera.

Su reclamo se produce mientras aparecen fisuras en la alianza de la OTAN por su campaña de bombardeos contra Gaddafi. Algunos aliados muestran fatiga por la misión y Estados Unidos acusa a algunos socios europeos de no hacer su parte.

Los rebeldes han hecho importantes avances en varios frentes en las últimas semanas, pero siguen lejos de capturar Trípoli, pese al apoyo aéreo de la OTAN.

Una fuente de los combatientes indicó que al menos ocho rebeldes murieron en enfrentamientos cerca de Nalut, pueblo del noroeste donde los insurgentes buscan presionar un avance hacia el bastión de Gaddafi.

Las balaceras del sábado en Takut, en las afueras de Nalut, se produjeron tras los intercambios de fuego de artillería pesada cerca de la ciudad de Zlitan, en el otro lado de Trípoli, mientras los insurgentes trataban de tomar territorio de manos del gobierno en el este de la ciudad.

Las potencias occidentales están ayudando a los rebeldes con ataques aéreos diarios sobre las fuerzas leales a Gaddafi y prometieron expandir la ayuda con los activos libios congelados en el exterior.

Pero Ali Tarhouni, además ministro de Finanzas de la insurgencia, dijo que no se habían cumplido esas promesas.

"No tenemos nada (de efectivo). Se nos agotó todo (...) Es un fracaso total. O no entienden (los países occidentales) o no les importa. (...) La gente está muriendo", sostuvo.

La economía en el este de Libia, de donde proviene gran parte del petróleo del país miembro de la OPEP, está en ruinas. A los líderes rebeldes les cuesta encontrar liquidez para pagar las operaciones militares en una sociedad en la que, gracias al legado del gobierno centralizado de Gaddafi, la mayoría de las personas depende de sueldos estatales.

La Unión Europea y Estados Unidos prometieron inyecciones financieras y ofertas de créditos para apoyar a los rebeldes.

Tarhouni dijo que estimaba que los rebeldes gastaban hasta 100 millones de dinares libios (US$86 millones) al día.

"No espero que produzcamos petróleo en algún momento cercano. Las refinerías no tienen crudo, así que no podemos operar", señaló.

Buscan llegar a Tripoli. Los insurgentes están tratando de acordonar la costa de Trípoli desde el este, oeste y sur pero sus avances se detuvieron y semanas de ataques de la OTAN contra las fuerzas y bastiones de Gaddafi no han podido derrumbar su gobierno de 41 años.

"Las batallas empezaron ayer y están continuando hoy en Takut", dijo a Reuters Abou Naa, un combatiente en Talut, unas montañas a un 200 kilómetros al sureste de Trípoli.

En el otro lado de Trípoli, los rebeldes están avanzando hacia Zlitan, a 160 kilómetros al este. Zlitan es la mayor ciudad después de Misrata en la ruta a la capital. Capturarla sería un gran avance en la estrategia rebelde de aislar a Trípoli por todos los costados.

Otro frente en el que están combatiendo los rebeldes es en el este cerca del puerto de Brega, a 800 kilómetros al este de Trípoli.

Aviones de la OTAN reanudaron los bombardeos sobre Trípoli el viernes y el sábado. La agencia de prensa estatal Jana dijo que otros bombardeos cayeron sobre el distrito de Karama en la capital.