Louisiana, EE.UU. Dos extrañas compartieron un paraguas el domingo al leer en un muro de mármol los nombres de 163 personas que murieron en la parroquia costera de St. Bernard, en Luisiana, cuando el huracán Katrina golpeó la región.

Gladys Nuñez y Linda Wells no se conocían antes del acto conmemorativo, pero ambas conocieron a las personas detrás de los nombres, vecinos y amigos que perecieron en el huracán hace cinco años. Nuñez colocó su brazo alrededor de Wells, quien visitaba el sitio por primera vez.

"Vine para ver esto por mi misma y tratar de dejarlo atrás", dijo Wells, de 50 años, residente de Chalmette.

Nuñez, una residente de Toca de 68 años, dijo: "Es algo con lo que viviremos por el resto de nuestras vidas. Katrina no tuvo piedad".

A lo largo de la costa del Golfo de México hubo actividades para conmemorar el quinto aniversario del huracán y recordar a los cientos de personas que fallecieron cuando Katrina llegó el 29 de agosto de 2005.

Para muchos fue un momento para reflexionar sobre el avance de la región desde la tragedia y lo que ha podido restaurarse.

Más de 100 personas acudieron a un acto conmemorativo en la playa Shell a pesar del mal tiempo. Diane Phillips, de 51 años, colocó una corona en un pantano en recuerdo de los fallecidos, entre los que hubo dos de sus primos.

"No pensé en una persona en particular", dijo. "Piensas en toda la parroquia y en todo lo que perdimos ese día y en todo lo que hemos recuperado desde entonces".

Para muchos en la costa estadounidense del Golfo de México, aún afectados por el derrame petrolero de BP, el ambiente sigue siendo de pérdida. En Nueva Orleáns, las campanas sonaron en la catedral de San Luis en honor de los muertos.

Otras ceremonias se enfocarán en la reconstrucción y en avanzar hacia el futuro. Una ceremonia de "sanación" y una marcha estaban planeadas en el llamado Lower 9th Ward, donde sólo han sido reconstruidas un cuarto de las 5.400 casas que había antes de la tormenta.

El presidente Barack Obama hablaría más tarde en la Universidad Xavier, que también se inundó durante Katrina.

Reconstrucción. En tanto, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió este domingo terminar la restauración de la zona afectada por el huracán Katrina, cinco años después de que la tormenta azotó a la región de la costa del Golfo de México y afectó la credibilidad de su predecesor.

Obama visitó Nueva Orleáns, la ciudad más afectada por el desastre, con su familia en el término de unas vacaciones de una semana y media en la isla de Martha's Vineyard, en Massachusetts.

Durante la elección presidencial del 2008, el demócrata Obama criticó enérgicamente al entonces mandatario George W. Bush por la lenta respuesta de su gobierno a la inundación y devastación que se transmitió en vivo por televisión.

A semanas de las elecciones parlamentarias de noviembre, Obama usó su discurso para resaltar el actuar de su gobierno desde que asumió, esbozando un contraste implícito sin nombrar a los republicanos y a Bush.

"Fue un desastre natural, pero también una catástrofe hecha por el hombre, un vergonzoso fracaso en el Gobierno que dejó a innumerables hombres y mujeres y niños abandonados y solos", dijo Obama en un discurso en la Xavier University.

La tormenta del 2006 dejó a más de 1.800 personas muertas y causó miles de millones de dólares en daños a la costa del Golfo.

Obama destacó que su director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés), Craig Fugate, tenía 25 años de experiencia en gestión de desastres.

Con esto marcó un gran contraste con Michael Brown, cuyo desempeño como director de la FEMA cuando ocurrió Katrina fue ampliamente criticado e inmortalizado por el, tristemente famoso, comentario de Bush: "Brownie, estás haciendo un extraordinario trabajo".

Se espera que los demócratas pierdan un número significativo de escaños y posiblemente la mayoría en ambas cámaras del Congreso en noviembre. La Casa Blanca ha buscado apuntalar las posibilidades de los demócratas poniendo en relieve los errores en los años de mandato de Bush.

"No tengo que decirles que todavía hay demasiada desocupación y terrenos llenos de maleza. Todavía hay muchos estudiantes asistiendo a clases en remolques. Todavía hay mucha gente que no ha podido encontrar trabajo. Y todavía hay muchos ciudadanos de Nueva Orleáns (...) que no han podido regresar a casa", dijo Obama.

"Por lo que aunque se ha progresado mucho, en este quinto aniversario quiero venir aquí y decir a la gente de esta ciudad directamente: mi gobierno va a estar junto a ustedes, y luchará junto con ustedes, hasta que el trabajo este hecho", afirmó.

Obama también tocó el más reciente desastre que sufrió la región, el derrame petrolero en el Golfo de México, y reiteró su promesa de revertir el daño causado por la filtración y hacer responsable a la gigante energética BP.