Un equipo francés ha sacado en los últimos días 75 cadáveres de entre los restos del avión de Air France que se estrelló en aguas atlánticas de Brasil hace dos años, acabando con la vida de todos los que iban a bordo.

El equipo de búsqueda que investiga los restos del vuelo A447 de Air France sacó cuidadosamente dos cadáveres de una profundidad de 3.900 metros a principios de mayo, ambos atrapados en los asientos, y extrajo de ellos muestras de ADN.

Desde entonces, el equipo ha recuperado otros 75 cadáveres y aún sigue sacando más a la superficie, dijo un portavoz de la fuerza militar francesa que está a cargo de la operación.

"Se han recuperado 75 cadáveres, pero las operaciones continúan y tendremos que esperar hasta que finalice la búsqueda para tener una cifra final", dijo, en el segundo aniversario del accidente.

El portavoz no detalló en qué estado se encontraban los cuerpos. Los dos primeros estaban razonablemente bien preservados en las heladas profundidades del océano, pero sufrieron algunos daños cuando fueron sacados del fondo del mar. Los investigadores trabajan en la identificación de las víctimas y en la comunicación a los parientes.

Los 228 pasajeros y tripulantes que iban en el avión murieron cuando el aparato se precipitó al mar tras despegar de Río de Janeiro el 1 de junio de 2009. En los días posteriores al accidente, los equipos de rescate recuperaron unos 50 cadáveres que flotaban en el agua, pero los restos del avión no se encontraron hasta este año tras una intensa búsqueda.

Los datos recuperados de las cajas negras y difundidos la semana pasada mostraron que el avión estuvo sin control durante cuatro minutos antes de estrellarse en el océano, lo que despertó dudas sobre la forma en que la tripulación manejó lo que parecía ser una emergencia por pérdida de velocidad.

Las cajas negras, recuperadas el mes pasado, mostraron que el piloto no estaba en la cabina, y un piloto con menos experiencia, de 32 años, había levantado el morro del avión cuando el aparato se volvió inestable, generando una alarma audible.