Londres. Gran Bretaña construirá las dos aeronaves de transporte que tiene planeadas y mantendrá un "amplio rango" de capacidades, dijeron ministros este domingo, mientras buscaban calmar los temores de que la revisión militar de la semana próxima afecte severamente a las fuerzas armadas.

Muchos analistas dicen que la revisión militar estratégica del martes, la primera desde 1998, fue apurada y tiene por objetivo ahorrar dinero, más que preparar al Ejército para futuras amenazas.

El Gobierno intenta reducir un déficit presupuestario inédito superior al 10% del Producto Interno Bruto (PIB), además de retener su lugar como una fuerte potencia militar en Europa y aliado de Estados Unidos, al que apoyó en conflictos en Irak y Afganistán.

Las negociaciones entre el Ministerio de Defensa y del Tesoro sobre la Revisión de Seguridad y Defensa Estratégica se convirtieron en una amarga disputa pública que terminó a última hora del viernes con la intervención del primer ministro David Cameron.

Una decisión sobre si mantener o no una orden por £5.200 millones (US$8.000 millones) para construir dos aeronaves de transporte a las británicas BAE Systems, Babcock y la francesa Thales, será uno de los principales obstáculos para finalizar la revisión.

"Literalmente nos costará más cancelar las cosas que seguir adelante con ellas", dijo el ministro de Finanzas, George Osborne, a la cadena BBC.

Osborne buscó una reducción del 10% en cuatro años al presupuesto de £36.900 millones del Ministerio de Defensa, pero el viernes se confirmó que Cameron se alineó con el ministerio y acordó una reducción menor. Analistas apuntan al 7% u 8%.

La revisión fue terminada en menos de seis meses, una fracción del tiempo que tomó la revisión previa de 1998. El domingo, analistas londinenses de Chatham House sumaron su voz a las preocupaciones respecto a que la revisión haya sido apurada y mal pensada.

"Con los requisitos presupuestarios y operacionales empujando en diferentes direcciones y con un calendario tan comprimido, es difícil ver cómo la revisión de estrategia del 2010 podría triunfar en el mediano a largo plazo", escribió Paul Cornish, del grupo International Security Program.