Gori. Las autoridades de Georgia removieron este viernes por la madrugada una imponente estatua del dictador soviético Josef Stalin de la plaza central de su ciudad natal, retirando del espacio público el monumento del georgiano más famoso.

La estatua de bronce de 6 metros de altura será trasladada al patio de un museo dedicado a Stalin en su nativa Gori, y su lugar en la plaza principal lo ocupará un monumento a las víctimas de la guerra de 2008 en la que Georgia enfrentó a Rusia, informó un funcionario local.

En una operación no anunciada que comenzó después de la medianoche y concluyó antes del amanecer, trabajadores municipales y policías bajaron a la estatua de su pedestal de piedra en la pequeña ciudad, ubicada 80 kilómetros al oeste de la capital, Tiflis. 

"Fue muy inesperado", dijo a Reuters Lado Bichashvili, un periodista de la televisora local Trialeti. "Creo que muchas personas estarán enojadas", agregó.

El periodista dijo que la policía trató de evitar que los periodistas filmaran el proceso, llegando en algunos casos a golpear a quienes lo intentaban.

"Este monumento será trasladado al patio del museo Stalin", dijo posteriormente Zviad Khmaladze, un líder del ayuntamiento, en comentarios televisados. "Un nuevo monumento dedicado a las víctimas de la agresión rusa será erigido en ese lugar", agregó.

Las señales visibles del culto a Stalin fueron removidas luego de su muerte en 1953 en toda Georgia y el resto de la Unión Soviética.

Pero el líder sigue siendo admirado por muchos en su ciudad natal, donde el monumento -uno de los pocos dedicados a Stalin que aún seguía en pie- fue levantado un año antes de su muerte.

"Personas de todo el mundo solían visitar Gori para ver ésta estatua y rendirle sus respetos a Stalin", dijo Nugzar Lamazov, quién vive en un pueblo cercano.

Para muchos responsable de millones de muertes en purgas políticas, campos de trabajos forzados y una colectivización agrícola forzada, Stalin es considerado un héroe por quienes dicen que la Unión Soviética no habría derrotado a la Alemania nazi o no se habría industrializado sin él.

Para muchos georgianos, incluido el presidente pro occidental Mikheil Saakashvili, el monumento era un símbolo de la todavía presente influencia de Moscú dos décadas después de que la pequeña nación obtuvo su independencia en 1991 tras el colapso soviético.

Gori fue la ciudad que más sufrió la guerra de cinco días contra Rusia en agosto de 2008. Las bombas impactaron la plaza principal cerca de la estatua y edificios aledaños.

La ciudad fue ocupada durante semanas por tropas rusas después del conflicto, que comenzó cuando Georgia buscó retomar el control de la provincia separatista de Osetia del Sur -apoyada por Moscú-, que está al norte de la ciudad.

Luego del conflicto, algunos funcionarios y georgianos prominentes pidieron la remoción del monumento, diciendo que su presencia en Gori era inmoral luego del bombardeo y la ocupación rusa.

Gori también alberga estatuas y bustos de menor tamaño de Stalin, así como un museo dedicado al dictador fallecido, que nació el 21 de diciembre de 1879.

Muchos partidarios ancianos se reúnen afuera del museo dos veces al año, en su cumpleaños y en el día de su fallecimiento.