Río de Janeiro. Presos que protagonizaron una revuelta en Brasil decapitaron a un hombre acusado de mantener a su hija cautiva por 15 años y de tener siete hijos con ella, dijeron funcionarios locales.

José Agostinho Bispo, apodado el "Monstruo de Pinheiro", fue asesinado con otros cinco reos durante un motín en una cárcel en el estado nororiental de Maranhao, luego de un intento fallido de escape por parte de los presos.

"Seis presos fueron asesinados, de los cuales cuatro fueron decapitados, entre ellos José Agostinho Bispo", dijo el martes en un comunicado el estado de Maranhao.

El hombre había sido arrestado en 2010 por oficiales de policía que viajaron en canoa a su aislada choza, donde encontraron a seis de sus hijos desnutridos y sin ropa.

Bispo admitió ser el padre de algunos de los hijos de su hija, pero negó las acusaciones de haber abusado de ellos.

El caso recordó el del australiano Josef Fritzl, quien en 2009 fue hallado culpable de haber violado a su hija durante 24 años mientras permanecía encerrada en un sótano.