Moscú. Rusia finalmente tomó la medida de expulsar este viernes a 59 diplomáticos de 23 países y dijo que se reserva el derecho a adoptar medidas contra otras cuatro naciones, en un recrudecimiento de su enfrentamiento con Occidente por el envenenamiento de un exespía ruso y su hija en Reino Unido.

El Gobierno ruso afirmó que está respondiendo a lo que llamó demandas infundadas de que sus diplomáticos abandonen varios países -en su mayoría occidentales- que se sumaron a Reino Unido y Estados Unidos en su censura a Moscú por el envenenamiento de Sergei Skripal y de su hija Yulia.

El jueves, el Gobierno ruso ordenó la salida de 60 diplomáticos estadounidenses y el cierre del consulado de Estados Unidos en San Petersburgo, la segunda ciudad más importante del país, en represalia por la mayor expulsión de diplomáticos desde la Guerra Fría.

Rusia convocó el viernes a altos funcionarios de la mayoría de los países que expulsaron a diplomáticos rusos y les informó de medidas proporcionales que afectarían a su personal.

Moscú ya respondió a Reino Unido por la expulsión de 23 diplomáticos tras el primer caso conocido del uso de un agente neurotóxico de grado militar en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial.

El envenenamiento ha unido a gran parte de Occidente para tomar medidas contra lo que considera la política hostil del presidente Vladimir Putin. Rusia rechaza la acusación de que estuvo detrás del ataque y sostiene que son parte de un complot de Occidente para sabotear las relaciones Este-Oeste.

El hospital donde está siendo tratada dijo el jueves que Yulia Skripal estaba mejorando después de pasar tres semanas en estado crítico debido al ataque de toxinas nerviosas. Su padre permanece en una condición crítica pero estable.

El embajador británico, Laurie Bristow, fue convocado de nuevo el viernes. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo que Bristow fue informado de que Londres tiene solo un mes para reducir el contingente diplomático en Rusia al mismo tamaño que la misión rusa en Reino Unido.

En el curso de la jornada, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso convocó a altos funcionarios de las embajadas de Francia, Alemania, Italia, Polonia, Holanda, Croacia, Bélgica, Ucrania, Dinamarca, Irlanda, España, Estonia, Letonia, Lituania, Macedonia, Moldavia, Rumania, Finlandia, Noruega, Suecia, Canadá, Australia, Albania y la República Checa.

"(Los diplomáticos) Recibieron notas de protesta y se les dijo que, en respuesta a las injustificadas exigencias de los estados competentes de expulsar a diplomáticos rusos, (...) la parte rusa declara persona non grata a un número correspondiente del personal que trabaja en las embajadas de esos países en la Federación Rusa", comentó el ministerio en un comunicado.

Otros cuatro países -Bélgica, Hungría, Georgia y Montenegro- solo anunciaron "en el último momento" la expulsión de diplomáticos rusos por el caso Skripal. Rusia se reservó el derecho de adoptar represalias contra ellos también.