Los restos del cantautor argentino Facundo Cabral, asesinado el sábado en Guatemala, permanecen en una funeraria privada de la capital guatemalteca a la espera de ser repatriados mañana a su país, mientras crece la indignación por su muerte y aumentan las presiones al gobierno por esclarecer el crimen.

Bajo la coordinación de la embajada de la Argentina en este país, el cuerpo del trovador fue embalsamado y ubicado en una sala privada de Funerales Reforma, sin que los centenares de admiradores suyos, que han llegado al lugar desde la tarde del sábado hasta esta madruga, puedan darle el último adiós.

"Tenemos instrucciones de no dejar pasar a ninguna persona", dijo a Efe un empleado del velatorio.

Fuentes de la legación argentina indicaron que "la familia pidió que todo fuera muy privado" y por eso no accedió a las súplicas de los cientos de guatemaltecos que, indignados y avergonzados, han querido acompañar al cantante.

Según la Embajada argentina, los restos de Cabral, de 74 años, serán repatriados mañana, mientras en Argentina se hacen los preparativos para sus exequias.

Diversas organizaciones sociales y artísticas de Guatemala realizaron ayer manifestaciones pacíficas y actos en tributo a Facundo Cabral en diferentes puntos de la capital.

Unos para exigir justicia por este crimen y presionar al gobierno para dar resultados inmediatos de las investigaciones, y otros para pedir por el fin de la violencia en este país centroamericano de 14.4 millones de habitantes, que cada día se cobra la vida de 17 personas en promedio.

Ataque contra empresario. El asesinato del trovador, de 74 años, quien a lo largo de su carrera artística visitó más de una docena de veces este país centroamericano, convocó a centenares de personas en la Plaza de la Constitución de la capital guatemalteca, que vestidos de negro y con pancartas en mano repudiaron el crimen y exigieron justicia.

Los manifestantes izaron a media hasta la bandera guatemalteca, a la que le colocaron una moña negra en señal de duelo y pronunciaron encendidos discursos en los que condenaron la violencia que afecta al país y que cada día se cobra un promedio de 17 vidas.

"Argentina, te pedimos perdón", se leía en una de las decenas de pancartas que alzaban los manifestantes, entre ellos decenas de artistas guatemaltecos. A las condenas por el asesinato del trovador se han unido presidentes, artistas y otras personalidades de América que exigieron justicia a las autoridades de ese país centroamericano.

Tras conocer la infausta noticia toma fuerza nuevamente el proyecto de llevar a la pantalla grande la vida de Facundo, que tenía desde 2006 el productor colombiano Ramier Ayala.