Washington. El Servicio Secreto de Estados Unidos dijo este lunes que revocó las credenciales de máxima seguridad de 11 agentes y personal de la división uniformada por su presunta mala conducta en Colombia y el Pentágono informó que más efectivos habrían estado involucrados de lo que se reportó inicialmente.

George Ogilvie, portavoz del Servicio Secreto, dijo sobre los 11 agentes: "Pendiente de investigación, se ha revocado su credencial de máxima seguridad".

Los 11 efectivos ya habían sido puestos bajo licencia administrativa luego de su supuesta mala conducta que involucró prostitutas, en un incidente que opacó el viaje del fin de semana del presidente estadounidense, Barack Obama, a Colombia y generó una atención no deseada sobre el Servicio Secreto.

Antes de que Obama llegara el jueves, algunos agentes estadounidenses llevaron a un grupo de prostitutas a un hotel ubicado frente a la playa en Cartagena, cerca de donde el presidente tenía previsto hospedarse, según una fuente policial local, desatando un fin de semana de escándalo.

Reportes iniciales de la policía colombiana informaron que cinco agentes del Ejército estadounidense también estuvieron involucrados en el incidente.

Pero el coronel del Ejército Scott Malcom, portavoz del Comando Sur de Estados Unidos, dijo que un investigador interino que empezó a recolectar evidencia sobre el caso descubrió información que indicaba que había más de cinco efectivos involucrados.

El portavoz del Pentágono, George Little, declinó decir si los miembros del servicio en el incidente integraban el Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea o eran Marines. Pero una fuente del Pentágono dijo que los cuatro servicios estuvieron involucrados.

El secretario de Defensa, Leon Panetta, dijo que el general William Fraser, jefe del Comando Sur, había iniciado una investigación para determinar lo que ocurrió.

El personal del Servicio Secreto fue enviado de regreso a casa, pero cinco miembros del servicio militar se quedaron durante toda la cumbre y terminaron su trabajo, aunque fueron confinados a sus habitaciones, dijeron funcionarios.

El único cargo contra los cinco miembros del servicio estadounidense es que violaron el toque de queda. Eso puede significar que no se encontraban en sus habitaciones, o llegaron tarde o tuvieron alguien en su cuarto que no debería haber estado allí, dijo Malcolm.