Madrid. El rey Juan Carlos I se disculpó este miércoles por un polémico viaje de caza a Botsuana en el que se cayó y se rompió la cadera mientras el país afronta una grave situación económica, reconoció su error y aseguró que no se volverá a repetir.

"Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir", dijo el monarca con rostro serio a un equipo de Televisión Española antes de abandonar la clínica madrileña donde lleva ingresado desde el sábado después de que se le implantara una prótesis de cadera.

El accidente del Rey, de 74 años, durante un viaje de caza mayor en Botsuana ha desatado la polémica en un país sumido en una profunda crisis económica y desde diversos sectores de la sociedad se había pedido una disculpa.

"Estoy mucho mejor. Agradezco al equipo médico y la clínica como me han tratado. Estoy deseando retomar mis obligaciones", agregó.

"Gracias por vuestro interés estos días y por estar aquí tanto tiempo".

El monarca recibió el alta médica el miércoles tras ser operado el sábado.

"Después de un posoperatorio muy satisfactorio, ha conseguido prácticamente plena autonomía para los movimientos cotidianos, por lo que hemos decidido darle el alta hospitalaria este mediodía", dijo Javier de Joz, director gerente del Hospital San José al dar el parte médico.

"En las próximas semanas su majestad continuará con las revisiones posoperatorias y el protocolo de recuperación intensiva en régimen ambulatorio", agregó.

El polémico accidente del monarca llega después de otro incidente protagonizado días antes por su nieto mayor y un escándalo de corrupción en el que se ha visto implicado su yerno, asuntos que han perjudicado la imagen de la Casa Real

Felipe Juan Froilán de Marichalar, de 13 años, recibió el lunes el alta tras permanecer una semana ingresado en un centro hospitalario de la capital como consecuencia de un disparo en un pie que se produjo mientras manipulada una escopeta de caza, a pesar de no tener la edad reglamentaria para hacerlo.

Además, Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina, está imputado en el caso Palma Arena, convirtiéndose en el primer miembro de la familia real implicado en un caso de corrupción.