Moscú. Los seis astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional se vieron obligados este martes a trasladarse a las naves auxiliares ante el riesgo de colisión de restos espaciales flotantes, informó la agencia espacial rusa.

"Surgió una situación relacionada con 'basura espacial' sin identificar que pasó muy cerca de la estación espacial. A la tripulación se le pidió que ocupara sus puestos en las naves Soyuz", dijo Roskomos en un comunicado.

La basura espacial pasó muy cerca de la vulnerable estación en órbita, a sólo 250 metros, cuando los astronautas se estaban preparando para cambiar de nave, dijo la agencia de noticias RIA Novosti citando a un responsable.

No es la primera vez que la tripulación de la EEI ha tenido que refugiarse por el peligro de restos espaciales flotantes. Los astronautas reciben una preparación normalmente para saber cómo afrontar la situación. Tres astronautas tuvieron que evacuar la estación espacial brevemente en marzo del 2009.

La estación -un proyecto de US$100.000 millones en el que participan 16 países y que está en construcción desde 1998 a unos 350 kilómetros por encima de la Tierra- cuenta ahora con tres tripulantes rusos, dos estadounidenses y un japonés.

Sólo el 10% de todos los objetos en la órbita terrestre son satélites en activo, mientras que el resto es basura: cohetes o satélites que ya no funcionan, bloques de aceleración y otros restos, según dijo un portavoz a la agencia estatal de noticias Itar-tass.

Incluso objetos pequeños pueden suponer un peligro para los astronautas en órbita, ya que uno del tamaño de un huevo puede viajar a velocidades peligrosas.

El campo de basura espacial es un peligro creciente, ya que cada vez hay más satélites en órbita, y es uno de los mayores retos de futuras aventuras espaciales, dijo a Reuters el experto en el sector Vladimir Gubarev.

"Todo está a sólo unos 100 metros, unos objetos de los otros. Un satélite estorba a otro. Está demasiado concurrido", afirmó Gubarev, un conocido periodista espacial y que fuera portavoz de la misión conjunta ruso-estadounidense de la Apolo y la Soyuz en 1975.