La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, canceló su agenda de este domingo en Santiago de Chile, en donde participaba de la Cumbre Celac-Unión Europea, para viajar a la ciudad de Santa María, escenario de un incendio en una discoteca que dejó al menos 180 muertos, informaron fuentes oficiales.

La jefa de Estado tiene previsto llegar a Santa María, ciudad del estado de Río Grande do Sul, fronterizo con Argentina y Uruguay, este domingo por la tarde, según la gobernación regional.

Durante la mañana de este domingo, la mandataria se comunicó telefónicamente con el gobernador de Rio Grande do Sul, Tarso Genro, para ofrecer la ayuda del gobierno federal ante la tragedia en la discoteca Kiss, situada en la ciudad de Santa María, que dejó al menos 180 muertos esta madrugada.

La asesoría de prensa del Palacio de Planalto informó que la presidenta "ofreció toda la ayuda necesaria y determinó a todos los ministros que den apoyo en sus respectivas áreas".

De acuerdo a la Presidencia, la ministra de Derechos Humanos, María do Rosario, representa al gobierno federal y ya trabaja junto al gobernador Genro, quien anunció que viajará a Santa María, localizada a 300 km al oeste de Porto Alegre.

El secretario de Seguridad Pública de Rio Grande do Sul informó que todas las fuerzas de seguridad pública del estado fueron movilizadas y se están trasladando a Santa María.

También el ministro de Salud, Alexandre Padilha, viajará a Rio Grande do Sul en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña para verificar las necesidades de apoyo para atender la emergencia.

El número total de víctimas de la tragedia puede ser superior a 180, puesto que cuerpos continúan siendo retirados, y unas 200 personas se encuentran hospitalizadas con heridas de diferente gravedad.

De acuerdo a las primeras informaciones, el fuego habría comenzado a las 02:30 hora local, cuando el vocalista de un grupo de música que estaba actuando llevó a cabo una especie de show pirotécnico utilizando una bengala.

Las chispas alcanzaron la espuma de aislamiento acústico en el techo del establecimiento y las llamas se propagaron rápidamente.

Según testigos, el incendio provocó el pánico entre los presentes y muchas personas no consiguieron alcanzar la única salida de emergencia de la discoteca, que tiene capacidad para 2.000 personas y era habitualmente frecuentado por estudiantes de la universidad local.

Los bomberos tuvieron que abrir un agujero en la pared del establecimiento para facilitar el acceso y la retirada de personas del lugar.

El edificio quedó completamente destruido y corre riesgo de derrumbarse, advirtieron los bomberos.
Los cuerpos están siendo trasladados hasta el Centro Deportivo Municipal Santa María porque el Instituto Médico Legal no tiene capacidad para albergarlos.

*Con información de las agencias Efe y Xinhua.