Moscú, Andina. El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, advirtió en Berlín que la organización terrorista Al Qaeda podría aprovecharse de la situación crítica por la que atraviesa Libia, informó la agencia Ria Novosti.

En una sesión informativa con la prensa al cierre de la reunión del Consejo Rusia – OTAN, Lavrov dijo que otras células terroristas también podrían aprovecharse de esta situación de crisis política, social y militar en el mencionado país.

“Al Qaeda y otros terroristas pueden aprovecharse de la situación que se vive en Libia, por lo que debemos prestar la máxima atención a lo que se hace y se dice”, indicó.

Agencias internacionales, como Reuters, indicaron que el sindicado como colaborador más cercano de Osama Bin Laden en Libia, Ayman al-Zawahiri, exhortó a los musulmanes de este país a luchar contra las fuerzas de la OTAN que buscan derrocar al caudillo Muamar Gadafi.

Por otro lado, el representante permanente de Rusia ante la OTAN, Dmitri Rogozin, criticó la “libre interpretación” que realizan algunos países sobre las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para Libia.

“Por cuanto la OTAN se convirtió en un ejecutor de la resolución 1973, nos interesa saber la forma cómo nuestros socios la interpretaron”, dijo Rogozin en una entrevista publicada este sábado en el diario “Izvestia”, informa Ria Novosti.

Según el funcionario, algunos países interpretaron la resolución teniendo en cuenta sus propios intereses, a pesar de que el documento estipula el establecimiento de una zona de exclusión aérea en Libia y también abre la posibilidad para una intervención extranjera.

“En Rusia, hace mucho que no leemos entre líneas, como durante la época soviética. Ahora, leemos exactamente lo que está escrito. Da la impresión que algunos países copian el estilo soviético y encuentran lo que no existe en los documentos. Este tipo de interpretación libre es absolutamente inadmisible”, subrayó.

La crisis en Libia estalló a mediados de febrero cuando el presidente Muammar Gadafi ordenó una brutal represión contra el sector de la población que demandaba en las calles cambios políticos en Libia.

Los ataques ordenados por Gadafi, que incluyeron bombardeos contra la población civil, llevaron al Consejo de Seguridad de la ONU a declarar una zona de exclusión aérea y a autorizar el uso de la fuerza para proteger al pueblo.