Moscú. Rusia intensificó la guerra dialéctica con Estados Unidos el domingo al decir que los ataques aéreos de la coalición liderada por los estadounidenses ponen en riesgo el plan del cese del fuego en Siria, y que bordean la connivencia con Estado Islámico.

La disputa diplomática se intensificó en las últimas 24 horas de la tregua de siete días. El plan se vio arruinado por el recrudecimiento de la violencia luego de que aviones de guerra atacaron la estratégica ciudad de Alepo por primera vez desde que entró en vigencia la tregua.

El sábado, el Ministerio de Defensa ruso dijo que aviones estadounidenses había provocado la muerte de más de 60 soldados sirios en Deir al-Zor en cuatro ataques aéreos..

El embajador sirio ante Naciones Unidas, Bashar Ja'afari, acusó a los ataques de Estados Unidos de hundir la tregua, mientras que el ministro de Relaciones Exteriores francés señaló que el principal culpable por las violaciones a la tregua era el Gobierno del presidente Bashar al Assad.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos dijo haber recibido informes desde el aeropuerto de esa ciudad que hablaban de la muerte de al menos 90 soldados sirios en los cuatro ataques aéreos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia denunció que la posición estadounidense sobre el incidente era "poco constructiva y desarticulada".

"Si, como suponemos, las acciones de los pilotos de la coalición no fueron ejecutadas por orden de Washington, están al borde de ser una negligencia criminal y una confabulación con los terroristas de Estado Islámico", indicó el ministerio en un comunicado de lenguaje fuerte y directo.

"Instamos firmemente a Washington a que aplique la presión necesaria sobre los grupos armados ilegales bajo su patrocinio para que se implemente incondicionalmente el plan de alto al fuego (...) De otro modo todo el paquete de acuerdos entre Estados Unidos y Rusia que se acordó en Ginebra el 9 de septiembre podría estar en riesgo", agregó el Ministerio.

Desde Venezuela, donde participó en una cumbre, el embajador de Siria ante la ONU, Bashar Ja'afari, dijo que los ataques aéreos de una coalición liderada por Estados Unidos tenían como objetivo hundir el plan de cese del fuego acordado por Washington y Moscú.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Marc Ayrault, declaró que pese a los ataques aéreos de la coalición sobre el ejército sirio, eran las fuerzas del Gobierno sirio las principales culpables de las violaciones a la tregua.

"Tenemos que mantener el acuerdo vivo a cualquier costo, por lo que hay que superar los eventos de las últimas horas", dijo Ayrault. "Pero (...) no deberíamos olvidar que lo que afectó en primer lugar el cese del fuego es en primer lugar el régimen. Siempre es el régimen de Bashar al-Assad", agregó.

El ejército estadounidense dijo que la coalición detuvo los ataques contra lo que creía eran posiciones de Estado Islámico en el noreste de Siria luego de que Rusia le informó que personal militar y vehículos sirios habían sido afectados.

"La Casa Blanca está defendiendo a Estado Islámico. Ahora no puede haber duda de eso", declaró la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Maria Zakharova, en declaraciones emitidas en la televisión estatal rusa.

A esos comentarios, la embajador estadounidense ante la ONU, Samantha Power, declaró que Zakharova debería avergonzarse de sus palabras. Por su parte, su par ruso, Vitaly Churkin, afirmó que Rusia no contaba con "evidencia específica" de que Estados Unidos se estuviera coludiendo con Estado Islámico.

La disputa diplomática podría complicar aun más la entrega de ayuda humanitaria a Siria, especialmente en el caso de Alepo, que antes del conflicto era la segunda ciudad más grande del país y donde ahora la frágil tregua está amenazada.

Alepo fue víctima el domingo de ataques aéreos, por primera vez desde el inicio de la tregua. Rusia dijo que milicianos en la zona se estaban preparando para acciones militares a gran escala contra el ejército sirio.