Minsk. Rusia acusó este miércoles a Occidente de incumplir un acuerdo para establecer un gobierno de transición en Siria y de prolongar la matanza al alentar a los rebeldes que luchan por derrocar al presidente Bashar al-Assad.

El ministro de Relaciones Exteriores ruso Sergei Lavrov indicó que un acuerdo firmado por las potencias mundiales y el entonces enviado de paz Kofi Annan el 30 de junio en Ginebra aún estaba vigente e instó a Occidente a hacer más por ponerlo en práctica.

"Seguimos convencidos de que lo que se logró en Ginebra no debería ser saboteado. Estaremos demandando en los próximos días una respuesta clara de nuestros socios sobre si confirman lo que firmaron en Ginebra", dijo Lavrov en una conferencia de prensa.

"Y si es así, entonces por qué no toman ninguna medida para ejecutar ese plan", dijo el funcionario desde Minsk, la capital de Bielorrusia.

El acuerdo de Ginebra no especificó qué rol debería tener Assad, en caso de que debiese tener uno, en la administración de transición que buscaría poner fin a la violencia en la crisis que comenzó en marzo del 2011.

Desde la cumbre en Ginebra, las luchas se intensificaron y Annan renunció a su cargo, ya que su plan de paz se hizo pedazos.

La mayoría de las naciones occidentales y árabes han pedido a Assad que se vaya, argumentando que la respuesta violenta de su Gobierno a las protestas pacíficas iniciales lo dejaban sin lugar en el futuro de Siria.

Rusia, junto a China, ha vetado tres veces sanciones de Naciones Unidas contra Damasco, viejo aliado de Moscú, aunque los rusos niegan estar ayudando activamente a Assad a permanecer en el poder.

"Es esencial que todos los jugadores externos presionen a todas las partes sirias y dejen de alentar a la oposición a seguir con su lucha militar", dijo Lavrov.

La portavoz del Departamento de Estado estadounidense Victoria Nuland dijo que Washington coincide con los comentarios de Lavrov de que debería "mantenerse vivo" el espíritu de la declaración de Ginebra.

"Estamos de acuerdo con eso, es la razón por la que fuimos al Consejo de Seguridad en junio, en un esfuerzo por conseguir una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que apoyara los acuerdos de Ginebra (...) por una resolución en la forma de sanciones si Assad no se movía en esa dirección", sostuvo.

"Pero fueron los rusos y los chinos los que eligieron vetar", agregó Nuland.

Investigadores especializados en Derechos Humanos dijeron el miércoles que ambas partes del conflicto sirio cometieron crímenes de guerra, aunque las violaciones de los rebeldes "no alcanzaban la gravedad, frecuencia y escala" de las llevadas a cabo por el Ejército y las fuerzas de seguridad oficiales.