Moscú. La temperatura en aumento que afecta a amplias superficies de Rusia ha destruido casi 10 millones de hectáreas de cultivos y llevó a las autoridades a declarar el estado de emergencia en 17 regiones.

El viernes, la oficina regional del clima de Moscú dijo que esperaba que la ola de calor que viene sufriendo el país desde finales de junio, y que ya ha costado al sector agrícola unos US$1.000 millones, continúe la próxima semana.

El sábado podrían llegar a los 37 grados centígrados en Moscú, lo que rompería el récord alcanzado en 1936 de 36,6 grados. "Parece que mañana podría batirse ese récord", dijo la responsable de la oficina meteorológica de Moscú, Yelena Timakina.

Las elevadas temperaturas y la sequía han exacerbado el problema de los incendios. Una columna de humo y llamas rodeaban Moscú por los incendios forestales que no habían podido controlarse.

El estado de emergencia por lo que según el sector de los cereales es la peor sequía en el país en 130 años se declaró para 17 regiones rusas, una más desde principios de esta semana.

El área afectaba a zonas desde los Urales, en el sur, y la Rusia centroeuropea al Volga, dijo el Ministerio de Agricultura en un comunicado el viernes. El estado de emergencia podría extenderse a dos regiones más.

Hasta el jueves, la superficie de cultivos destruida era de 9,6 millones de hectáreas. Eso supone aproximadamente 12% de todas las tierras que se destinan a cultivos en Rusia, o un territorio de aproximadamente el tamaño de Hungría.

Los analistas han dicho que tras meses de inflación baja, Rusia puede incumplir sus objetivos para 2010 ya que los precios de los alimentos previsiblemente aumentarán a final de año, pero el viceministro de Economía, Andrei Klepach, indicó que era demasiado pronto para revisar las previsiones.

"Hasta ahora no hay bases para revisar el objetivo de inflación de 2010. Rusia tiene el objetivo de una inflación del 7% en 2010. Los precios han crecido un 4,6% si se compararan con el principio de año", dijo.

Los analistas agrícolas de SovEcon recortaron el viernes su previsión para los cultivos de cereales más aún, hasta menos de 75 millones de toneladas, desde las 77-81 previas.

SovEcon mantuvo su previsión para los cultivos de trigo en 49-51 millones de toneladas, pero recortó la de cebada a 11-13 millones de toneladas, desde la estimación previa de 12-14 millones.

La ministra de Agricultura Yelena Skrynnik había dicho esta semana que el Gobierno podría recortar su previsión para la cosecha de granos otra vez a por debajo de 85 millones de toneladas desde la meta original de 97 millones.

El Ministerio de Emergencia dijo el viernes que la cantidad de turba que se había quemado este año era cuatro veces superior a la del año pasado, informó la agencia de noticias RIA Novosti.