Osh. Rusia envió este domingo a Kirguistán a cientos de efectivos para proteger sus instalaciones militares, dijo la agencia de noticias Interfax, mientras los enfrentamientos se extendían en el Estado asiático y elevaban a 97 la cifra de muertos de los últimos días.

Uzbecos en un vecindario sitiado en Osh, la segunda mayor ciudad de Kirguistán, dijeron que pandillas ayudadas por el Ejército estaban cometiendo genocidio, incendiando sus casas y disparándoles cuando huían. Testigos vieron cuerpos tirados en las calles.

Interfax, citando a una fuente de seguridad, dijo que un batallón de tropas rusas llegó este domingo al país para ayudar a proteger las instalaciones militares del Kremlin.

Un batallón del Ejército ruso normalmente está compuesto por 400 hombres, pero la agencia hizo referencia a un "batallón reforzado", que puede incluir hasta a 650 efectivos.

"La misión de la fuerza que aterrizó es reforzar la defensa de las instalaciones militares rusas y proteger la seguridad de de sus tropas rusas y familiares", indicó la fuente, citada por el reporte.

El sitio web kirguiso www.24.kg citó a una fuente del ministerio de Defensa de Kirguistán diciendo que soldados rusos habían llegado a la base aérea Kant a bordo de tres aviones rusos IL-76.

El gobierno interino de Kirguistán, que asumió el poder en abril después de una revuelta popular que derrocó al presidente Kurmanbek Bakiyev, pidió ayuda el sábado a Rusia para contener los disturbios.

Barkiyev, exiliado en Bielorrusia, dijo que Kirguistán está al borde del colapso.

"¡Dios, ayúdanos! Están matando a uzbecos como a animales. Casi la totalidad de la ciudad está en llamas", comentó por teléfono a Reuters desde Osh Dilmurad Ishanov, activista de derechos humanos.