Moscú. Soldados rusos cavaron un canal de ocho kilómetros de largo para evitar que los incendios forestales causados por una ola de calor lleguen a un complejo nuclear, dijeron el sábado medios locales, mientras la polución generada por las llamas subió seis veces el nivel normal.

Los incendios forestales provocados por las mayores temperaturas jamás registradas en Rusia han causado la muerte de al menos 52 personas, dejaron sin hogar a más de 4.000, desviaron numerosos vuelos y forzaron a los moscovitas a usar máscaras para afrontar el aire contaminado.

"La situación aún es tensa en la región de Moscú debido a los incendios, pero no hay peligro a zonas residenciales o lugares de importancia económica", dijo un portavoz del Ministerio de Emergencias.

Meteorólogos dijeron que el humo, que incluso alcanzó estaciones subterráneas de metro, persistiría hasta el miércoles.

La radio Echo Moskvy dijo que soldados del Ejército cavaron un canal para evitar que las llamas avancen hasta la instalación de armas nucleares de Sarov, rodeada por bosques en la región de Niznhy Novgorod, unos 350 kilómetros al este de Moscú.

El Ministerio de Emergencias afirmó que la situación en Sarov se había "estabilizado". Sarov está cerca de una localidad cuyo complejo nuclear produjo la primera bomba atómica soviética en 1949 y sigue siendo el principal centro de producción y diseño nuclear en Rusia.

El jueves, el jefe de asuntos nucleares de Rusia informó al presidente Dmitry Medvedev que todo el material explosivo y radioactivo había sido removido del centro atómico como medida de precaución.

La contaminación del aire se elevó más de seis veces sobre el nivel normal en Moscú, una ciudad de 10,5 millones de habitantes, en el mayor índice sostenido de polución visto en Rusia desde el inicio hace un mes de la agobiante ola de calor en el país, dijeron autoridades locales.

Muchas personas en las calles de Moscú llevaban máscaras para evitar el denso smog, mientras afrontaban el intenso calor dado que las temperaturas alcanzaron el sábado los 36 grados Celsius.

Funcionarios instaron a los moscovitas a permanecer dentro de sus casas debido a los peligrosos niveles de monóxido de carbono y partículas contaminantes en el aire.

Ante la baja visibilidad, la prensa local dijo que el tráfico aéreo estaba siendo desviado al aeropuerto de Sheremetyevo, en el norte de Moscú, donde el smog no era tan denso como en otras partes de la capital rusa.

Algunos vuelos a Moscú sufrieron cambios en sus rutas que los llevaron incluso hasta Ucrania.