Sao Paulo. Al menos 30 internos murieron en una prisión en la región noreste de Brasil, en una serie de disturbios que comenzaron el sábado por la noche, dijo una persona con conocimiento directo de la situación.

La persona, que habló bajo condición de anonimato debido a que se están desarrollando labores forenses, dijo que el número de fallecidos podría crecer ligeramente.

Alrededor de una docena de reclusos en la prisión de Alcaçuz, localizada en el estado de Río Grande do Norte, fueron trasladados a hospitales cercanos, dijo la persona.

La causa de los enfrentamientos es un conflicto entre algunas de las bandas del narcotráfico más poderosas de Brasil, que pusieron fin a una frágil relación de trabajo hace unos seis meses.

Las muertes de este mes en uno de los motines más sangrientos de Brasil en décadas han expuesto las crecientes guerras territoriales entre las bandas Primeiro Comando da Capital (PCC) de Sao Paulo y el Comando Vermelho de Río de Janeiro, que podrían hundir aún más en la violencia al sistema penitenciario de Brasil.

No estaba claro de inmediato que grupo estuvo detrás de las muertes del sábado.