Nueva York/Rehobot Beach. El huracán Sandy comenzaba a azotar la Costa Este de Estados Unidos con feroces vientos y abundantes lluvias, luego de que la monstruosa tormenta provocara la suspensión del transporte público, el cierre de negocios y forzara la evacuación de miles de personas a tierras altas antes de tocar tierra el lunes.

Alrededor de 50 millones de personas desde la costa atlántica central hasta Canadá estaban en la ruta de la gigantesca tormenta de casi 1.600 kilómetros de ancho, que según meteorólogos podría ser la mayor en golpear el territorio continental de Estados Unidos en su historia.

Se espera que Sandy derribe árboles, dañe edificios y cause cortes generalizados de energía en los próximos días.

Los gobernadores estatales advirtieron sobre los graves peligros de los vientos y lluvias torrenciales.

"Indudablemente habrá algunas muertes causadas por la intensidad de esta tormenta, por inundaciones, por las altas marejadas. Mientras más responsablemente actúen los ciudadanos, menos personas morirán", dijo a periodistas el gobernador de Maryland, Martin O'Malley.

Casi 284.000 propiedades residenciales valoradas en US$88.000 millones enfrentan peligro de daños, dijeron analistas de riesgo de la firma CoreLogic.

Los mercados bursátiles estadounidenses sufrieron su primer cierre relacionado a condiciones climáticas en 27 años y muchas escuelas y negocios suspendieron actividades en Washington, Baltimore, Filadelfia y Nueva York.

Aunque no se espera que el centro de la tormenta toque tierra hasta el lunes por la noche cerca de Atlantic City, en Nueva Jersey, el ciclón ya estaba creando condiciones peligrosas y forzando a trabajadores de rescate a entrar en acción.

Frente a Carolina del Norte, la Guardia Costera estadounidense rescató a 14 de los 16 miembros de una tripulación que abandonó a una réplica de la fragata HMS Bounty. Las autoridades continuaban la búsqueda de dos tripulantes desaparecidos a unos 260 kilómetros del ojo del ciclón.

Obama suspende actos de campaña. El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos informó que el ciclón de categoría 1 se fortaleció mientras avanzaba a la costa a un ritmo de 30 kilómetros por hora (kph). Está previsto que genere "oleaje peligroso", vientos huracanados e intensas nevazones sobre los Montes Apalaches, indicó.

Los meteorólogos dijeron que Sandy era una inusual "súper tormenta" híbrida, creada por una corriente de aire ártico que envolvía a una tormenta tropical.

Nueve estados fueron declarados en emergencia.

Faltando apenas ocho días para las elecciones en Estados Unidos, el presidente Barack Obama canceló eventos de campaña en Florida y Wisconsin para regresar a Washington y supervisar la respuesta del Gobierno federal al ingreso del huracán.

"Esta es una tormenta grave y enorme", dijo el mandatario demócrata tras recibir un informe del centro de respuesta federal al ciclón en Washington. "Todavía no sabemos dónde va a golpearnos, dónde veremos los mayores impactos", aseveró.

Sandy dejó 66 muertos en el Caribe antes de tomar rumbo hacia el norte para azotar las zonas costeras estadounidenses con abundantes lluvias, vientos y nevazones en sectores altos.

Aunque Sandy aún no cuenta con la intensidad que tuvo el huracán Katrina, que devastó Nueva Orleans en el 2005, podría transformarse en un ciclón más poderoso mientras se aproxima al litoral estadounidense.

Los vientos sostenidos de la tormenta se aceleraron a un máximo de 150 kilómetros por hora, dijo el CNH en su reporte de las 1500 GMT. Los expertos estadounidenses indicaron que podían percibirse vientos con fuerza de tormenta tropical a una distancia de hasta 780 kilómetros del ojo de Sandy.

Varios metros de agua anegaron las calles de Rehoboth Beach, en Delaware, que podría estar justo en la zona de impacto de la tormenta.

Evacuaciones masivas. Residentes y policías locales tocaron numerosas puertas el domingo para recordar a las personas que se dispusieron evacuaciones obligatorias. Aunque los efectivos anotaron nombres, permitieron a varios residentes permanecer en sus casas bajo su propio riesgo.

"Si se corta la luz será un problema", dijo John Brunhammer, un residente de Lewes, en Delaware, que acudió a ver el alto oleaje en Rehoboth Beach. "Esta área no es conocida por tener un servicio eficiente de suministro eléctrico", manifestó.

Nueva York y varias otras grandes ciudades y localidades cerraron sus sistemas de transporte y las escuelas debido a que se esperan marejadas de hasta 3,4 metros de alto.

Temprano el lunes, el agua ya estaba llegando a un rompeolas en Battery Park City de Manhattan, una de las zonas evacuadas por el alcalde Michael Bloomberg.

Todos los mercados bursátiles de Estados Unidos estuvieron cerrados este lunes y posiblemente el martes, dijo el operador de la Bolsa de Nueva York, revirtiendo un plan anterior que habría mantenido el comercio electrónico funcionando el lunes.

La sede de Naciones Unidas, los teatros de Broadway, los casinos de Nueva Jersey, escuelas a lo largo de la Costa Este y una miríada de eventos corporativos también suspendieron actividades.

A las 1500 GMT, el centro del huracán se ubicaba a unos 330 kilómetros al sureste de Atlantic City y a unos 418 kilómetros al sur-sureste de la ciudad de Nueva York, dijo el CNH.

La presión atmosférica mínima - una medición clave sobre la fuerza de un ciclón - registró 946 milibares durante la madrugada, y concordaba con la menor presión central detectada jamás en Estados Unidos al norte de Cape Hatteras.

La única vez anterior que se registró una presión atmosférica tan baja fue en 1938, cuando el gran huracán "Long Island Express" devastó la Costa Este, dijeron meteorólogos.

La tormenta podría arrojar hasta 300 milímetros de lluvia en algunas zonas, además de hasta 1 metro de nieve en los Montes Apalaches desde Virginia Occidental a Kentucky.

Residentes preocupados por la trayectoria del ciclón atestaron las tiendas en busca de generadores de emergencia, linternas, baterías, alimentos y otros suministros en anticipación a posibles cortes de energía eléctrica.

Casi 284.000 propiedades residenciales valoradas en US$88.000 millones enfrentan peligro de daños, dijeron analistas de riesgo de la firma CoreLogic.