Nueva York.  La tormenta Sandy, una de las mayores en la historia de Estados Unidos, golpeó a la costa este del país este martes, inundando áreas de Nueva York, paralizando el transporte e interrumpiendo la campaña presidencial.

Más de 5,5 millones de personas quedaron sin energía eléctrica por la tormenta, que tocó tierra este lunes cerca de la ciudad balnearia de Atlantic City, Nueva Jersey. Más de un millón de personas en una decena de estados recibió la orden de evacuar.

Fuertes nevadas amenazaban regiones montañosas del interior, y grandes centros de población en Baltimore, Filadelfia y Washington, DC estaban en camino de la tormenta.

"No hemos visto el tipo de problemas de inundaciones que sin duda podrían haber ocurrido hasta ahora, pero aún nos queda un largo camino por recorrer para superar esta tormenta", dijo el alcalde de Washington, Vincent Gray en la televisión local.

Las calles de Nueva York estaban inundadas, aumentando el temor a que los túneles del metro subterráneo de la ciudad podrían ser inundados, mientras que escombros volaban por las aceras desiertas. La ciudad cerró sus sistemas de transporte la noche del domingo.

En Manhattan, los bomberos usaron botes inflables de color naranja para rescatar a trabajadores de servicios públicos atrapados durante tres horas por las aguas dentro de una subestación de energía.

Uno de los trabajadores de Con Ed rescatados, Angelo Amato, dijo que era parte de un equipo que se había ofrecido a trabajar durante la tormenta.

"Esto es lo que sucede cuando uno se ofrece como voluntario", dijo.

Dos personas murieron en el barrio neoyorquino de Queens - un hombre en una casa alcanzado por la caída de un árbol y una mujer que se metió en un charco de agua electrificada. La policía de Massachusetts dijo que un hombre murió en Peabody en un accidente relacionado con el mal tiempo. La policía de Toronto también registró la muerte de una mujer golpeada por escombros voladores.

Los generadores de energía y de respaldo fallaron en el hospital de la Universidad de Nueva York, y los pacientes fueron llevados a otra parte para su atención.

Arboles se desplomaron en la región, la caída de escombros llevó al cierre de un importante puente en Boston e inundaciones y ráfagas de viento azotaron a ciudades costeras como Fairfield, Connecticut.

"La gente definitivamente no se está tomando esto con la suficiente seriedad", dijo la oficial de policía Tiffany Barrett. "Nuestro mayor temor es algo como Katrina y que no podamos llegar a la gente".

Mayor campo de viento hasta la fecha. El campo de viento de la tormenta se extendía desde la frontera con Canadá hasta Carolina del Sur, y desde Virginia Occidental a un punto del Océano Atlántico a medio camino entre Estados Unidos y Bermudas, fácilmente uno de los mayores vistos hasta la fecha.

Sandy tocó tierra justo al sur de Atlantic City, cerca de 190 kilómetros al suroeste de Manhattan.

El Centro Nacional de Huracanes dijo que Sandy llegó a la costa como "ciclón post-tropical", lo que significa que todavía posee vientos huracanados, pero perdió las características de una tormenta tropical. A última hora tenía vientos sostenidos de 129 kilómetros por hora, muy por encima del umbral de intensidad de los huracanes.

A ocho días de las elecciones, el presidente Barack Obama y el republicano Mitt Romney cancelaron eventos programados de campaña. Ambos candidatos actuaron con cautela para evitar hacer declaraciones abiertamente políticas en momentos en que millones de personas están en peligro.

Los mercados bursátiles estadounidenses cerraron por primera vez desde los ataques del 11 de septiembre del 2001 y permanecerán inactivos también el martes. El Gobierno federal mantendrá cerradas sus oficinas en Washington y las escuelas del área tampoco abrirán sus puertas.

NYSE Euronext dijo que no se había producido ningún daño a la sede de la Bolsa de Nueva York que pudiera afectar las operaciones en el recinto, pero que estableciendo planes de contingencia en caso de que se registren daños de este tipo.

Una compañía de pronósticos de catástrofes dijo que las pérdidas económicas podrían alcanzar los US$20.000 millones, y sólo la mitad de esa suma está asegurada.

Varios gobernadores de la costa este declararon estados de emergencia. Martin O'Malley de Maryland advirtió que no hay duda de que Sandy dejará víctimas fatales a su paso