Campamento Esperanza. El presidente chileno, Sebastián Piñera, dijo este miércoles que el rescate de los 33 trabajadores atrapados en una mina por más de dos meses habría costado entre US$10 y US$20 millones, asumidos en buena parte por el gobierno y la estatal cuprífera Codelco.

La asombrosa epopeya de los operarios que sobrevivieron tras un derrumbe el 5 de agosto desplegó un ambicioso plan para inicialmente contactar y luego evacuar a los mineros, un proceso que culminó la noche del miércoles.

"La cifra total de gastos está entre US$10 y US$20 millones. Un tercio más o menos ha sido aportes, donaciones de muchas empresas. Los otros dos tercios los ha asumido el Estado chileno y en parte Codelco", dijo el mandatario en una entrevista con la televisión estatal.

Codelco es la mayor productora mundial de cobre y entrega la totalidad de sus ganancias a las arcas fiscales.

Autoridades han dicho que además está previsto revisar la situación de la firma propietaria de la mina San José para saber por cuánto puede responder económicamente al accidente.

Tras el desastre, que cautivó la atención mundial, fueron lanzados sondajes de pequeños ductos para intentar contactarlos, lo que se cristalizó el 22 de agosto.

Luego se activaron tres planes de perforación para crear ductos definitivos por los que pudieran ser izados hasta la superficie.

Adicionalmente, el proceso final de rescate que duró menos de 24 horas fue cubierto con un amplio despliegue técnico para atender a los centenares de periodistas apostados en el remoto yacimiento en el desierto de Atacama.

La actuación frente al costoso rescate le ha permitido también al gobierno aumentar sus niveles de aprobación, así como catapultar la popularidad del ministro de Minería, Laurence Golborne.