Santiago. Un sismo de magnitud 7,1 sacudió el domingo el centro-sur de Chile, en uno de los temblores más fuertes desde el devastador terremoto que remeció al país el 2010, lo que activó la evacuación preventiva de miles de familias en algunas zonas costeras pero que no dejó daños ni heridos de gravedad.

El movimiento hizo temblar los edificios altos en la capital chilena, ubicada a unos 200 kilómetros al norte del epicentro, y sobre la medianoche del domingo las autoridades mantenían evacuadas a unas 25.000 personas en la costa tras percibir algunos movimientos inusuales en las aguas del Océano Pacífico.

Sin embargo, las minas de cobre del primer productor mundial del metal operaban con normalidad en la zona afectada.

La evacuación "es una orden preventiva para cuidar y proteger las vidas humanas. Afortunadamente, en este instante la situación está bajo control", dijo el presidente Sebastián Piñera desde Corea del Sur.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) dijo que el epicentro se ubicó 32 kilómetros al noroeste de la ciudad de Talca, a las 19.37 hora local (2237 GMT), a una profundidad de 35 kilómetros, muy cerca de la ubicación del terremoto del 2010.

El Servicio Sismológico de la Universidad de Chile, en tanto, informó que el sismo alcanzó una magnitud de 7, que fue seguida por al menos cinco réplicas de menor intensidad.

La Armada de Chile dijo que el sismo no generaba las condiciones para un tsunami, pero la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) activó la evacuación preventiva de algunas de las localidades afectadas por el terremoto y tsunami del 27 de febrero del 2010, uno de los mayores de los que se tiene registro.

Pánico. El pánico se apoderó de miles de personas, que recordaron con horror el terremoto de magnitud 8,8 que en la madrugada del 27 de febrero del 2010 dejó unos 500 muertos y millonarias pérdidas.

"Estaba terriblemente asustada, histérica cuando empezó a temblar, pero por suerte pasó. Estábamos comiendo y comenzó a temblar, no paraba nunca", dijo en Santiago Beatriz Villalta, una de las miles de personas que aún tiene latente las imágenes de la tragedia del 2010.

Pese a la magnitud del sismo, el gobierno llamó a la calma debido a que no se habían registrado graves daños ni víctimas.

"Hay evidencias de personas que resultaron heridas, pero no se trataría de lesiones de gravedad", dijo a periodistas el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.

El ministro confirmó que una persona de avanzada edad murió por problemas cardíacos durante el terremoto.

Minas operan normal. La minera estatal Codelco, el mayor productor mundial de cobre, informó que sus minas Andina y El Teniente no sufrieron daños tras el fuerte sismo. El portavoz de Codelco, Pablo Orozco, informó a Reuters que tampoco se produjeron cortes de energía.

La mina de cobre Los Bronces, de Anglo American, tampoco reportó daños ni la detención en su producción, al igual que las refinerías de petróleo de la estatal ENAP, que se ubican en el sur y centro del país.

El suministro eléctrico sufrió interrupciones en algunas zonas, pero gradualmente se retomaba el abastecimiento, especialmente en algunas localidades del sur del país, como Constitución y Cauquenes, duramente golpeadas por el terremoto del 2010.