Abuya. La subsecretaria general de Naciones Unidas, Asha-Rose Migiro, visitó este domingo a los heridos de un atentado con bomba ocurrido en un complejo del organismo en Abuya, donde murieron al menos a 23 personas.

Nadie se adjudicó la responsabilidad por la explosión  del coche bomba en las oficinas de la ONU de la capital nigeriana, el cual quebró ventanas, destruyó la planta baja del edificio e inició un incendio en uno de los ataques más letales en la historia del organismo mundial.

Mientras visitaba el sitio de la explosión antes de dirigirse al hospital, Migiro llamó al bombardeo "un incidente terrible, un ataque a la paz mundial y las comunidades", pero también sugirió que habría una investigación sobre posibles brechas de seguridad.

"He visto la puerta destruida. Es increíble cómo sucedió esto (...) Una investigación está en curso (...) Veremos qué tenemos que hacer para mejorar", afirmó Migiro, quien estaba acompañada por el jefe de seguridad de Naciones Unidas, Gregory Starr.

Un portavoz de la ONU que acompañó a Migiro al hospital donde se trataba a las víctimas, dijo que la cifra de muertos había aumentado a 23, desde una estimación anterior de 19 entregada por los servicios de emergencias.

El presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, se negó este sábado a responsabilizar directamente a un grupo islámico en particular por el atentado.

Sin embargo, fuerzas de seguridad sospechan de la violenta secta islámica Boko Haram, que ha sido responsabilizada por ataques con bomba y armas casi a diario contra las fuerzas de seguridad y civiles en el remoto noreste del país.

Si el grupo - cuyo nombre significa "La educación Occidental es pecaminosa" en lengua hausa - es responsable, eso marcará un aumento en la sofisticación de sus ataques y un cambio de blanco desde objetivos nacionales a internacionales.

El conductor del vehículo murió en la explosión, lo que lo convertiría posiblemente el primer atacante suicida de Nigeria.

La BBC reportó que Boko Haram se había contactado para asumir la responsabilidad por el ataque, pero la afirmación es difícil de verificar porque la estructura de comando de la agrupación es poco clara y mucha gente dice hablar a su nombre.