Madrid. Arnaldo Otegi, el encarcelado líder de la "izquierda abertzale" de ETA, pidió a la banda armada que declare un cese al fuego permanente y dijo que la independencia del País Vasco sólo podrá ser alcanzada con medios pacíficos y democráticos.

Los comentarios de Otegi, publicados este domingo en una entrevista con el diario español El País, fueron uno de los más conciliadores y se dieron a conocer seis semanas después de que el grupo separatista anunciara una tregua unilateral.

Aquel anuncio fue tomado con escepticismo por el gobierno, dado que ETA ha violado reiteradas veces las treguas en el pasado. En el 2006, puso fin a su cese al fuego con un mortal atentado en el aeropuerto de Madrid.

En un cuestionario respondido desde la prisión, Otegi rechazó la violencia como instrumento de presión política, la extorsión a empresarios y señaló que se opondría a un nuevo atentado de ETA aunque no habló de una condena retrospectiva al terrorismo.

"Las armas, todas las armas, deben desaparecer definitivamente de la ecuación política vasca", respondió Otegi desde la cárcel de Navalcarnero en Madrid al cuestionario que el diario le hizo llegar.

Otegi ha sido condenado en varias ocasiones por enaltecimiento del terrorismo y fue detenido por última vez en octubre del 2009. Desde entonces está en prisión por intentar reorganizar la cúpula de Batasuna, formación ilegalizada en el 2003 por sus vínculos con ETA.

"Nuestra coincidencia con ETA (la izquierda 'abertzale') se limita exclusivamente a compartir objetivos estratégicos: la independencia y el socialismo para Euskal Herria", dijo en una de sus respuestas a un cuestionario de 52 preguntas.

"La decisión de ETA de suspender su lucha armada no debe ni puede estar sujeta a acuerdos políticos", afirmó, en referencia al anuncio del grupo rebelde sobre el cese al fuego.

Por su parte, la izquierda independentista vasca pidió hace tiempo a ETA "un abandono definitivo de las armas", lo que ha aumentado la percepción de que el entorno político de la banda armada ha decidido poner punto final a la violencia.

Otegi, de 52 años, manifestó que las actuales posiciones de la izquierda "abertzale" - el brazo político proscrito de ETA - son fruto de un largo proceso de madurez y cree que si esa postura se hubiera alcanzado antes, el proceso de paz iniciado en el 2006 probablemente no hubiera fracasado.

ETA, responsable por unas 850 muertes en una lucha de cuatro décadas por la independencia vasca en el norte de España y el sur de Francia, se ha visto afectada por el arresto de varios de sus líderes en los últimos años y un aumento del apoyo de los vascos a la vía política legal.