Monterrey, México. Sicarios bloquearon este sábado varios caminos del norte de México, cerca de la frontera con Estados Unidos, y colocaron mantas con amenazas, luego de que marinos dieran muerte en la víspera a un poderoso capo de la droga.

Los pistoleros usaron autobuses y camiones para bloquear avenidas y carreteras de la fronteriza ciudad de Reynosa, bastión del cártel del Golfo, cuyo líder Antonio Ezequiel Cárdenas murió el viernes en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad en la cercana ciudad de Matamoros.

Además, presuntos sicarios de Los Zetas, rivales del cártel del Golfo, colocaron mantas en árboles y puentes de Reynosa y la industrial ciudad de Monterrey con mensajes de burla por la muerte de "Tony Tormenta" Cárdenas.

"Una vez más se demuestra el destino de los traidores (...), que no caben en ninguna parte, ni en el infierno", se podía leer en una manta firmada por Los Zetas, otrora brazo armado del cártel del Golfo.

Soldados y policías federales fueron desplegados en la zona y rápidamente retiraron los bloqueos y las mantas. Sin embargo, muchos pobladores temen un incremento en la violencia, con Los Zetas buscando capitalizar el golpe del gobierno contra la organización de Cárdenas.

Tamaulipas ha sido escenario de algunos de los capítulos más sangrientos de la guerra de la droga de México este año, como el asesinato de un popular candidato a gobernador -el peor magnicidio político en casi 16 años-, la masacre de 75 inmigrantes, autobombas y decenas de jóvenes colgados de puentes.

"Es un alivio saber que han eliminado a Tony Tormenta, sus bandidos estaban por todas partes. Pero no nos dejamos de preocupar porque es sabido que pondrán a otro jefe y quién sabe lo que harán Los Zetas", dijo un trabajador de un supermercado en Reynosa, quien sólo se identificó como Oscar.

Cárdenas se convirtió en el cuarto capo de la droga que ha sido muerto o capturado por el Gobierno desde diciembre del año pasado, en una serie de aciertos para la campaña del presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado.

Sin embargo, la creciente violencia del narcotráfico y la muerte de algunos civiles, han opacado la estrategia de Calderón.

El viernes, unos 150 marinos respaldados por helicópteros se enfrentaron en Matamoros por varias horas con miembros del cártel del Golfo, en el operativo que cayó Cárdenas pero que causó temor en los pobladores.

"Tony Tormenta". Tony Tormenta, de 48 años, era hermano de Osiel Cárdenas, antiguo jefe del cártel del Golfo, quien fue extraditado a Estados Unidos en el 2007.

Sobre la cabeza del recién fallecido capo, que compartía el liderazgo del cártel con Jorge Eduardo "El Coss" Costilla, pesaba una recompensa de 5 millones de dólares en Estados Unidos.

El cártel del Golfo, que domina el trasiego de drogas en el noreste de México y que cuenta con células en Estados Unidos, está enfrascado en una cruenta batalla territorial con Los Zetas.

La violencia se ha propagado por la región, incluyendo a la ciudad de Monterrey y zonas aledañas, donde como consecuencia han muerto 720 personas en lo que va del año.

El incremento de la violencia en la frontera ha causado preocupación en Washington y entre los inversionistas extranjeros que cuentan con fábricas en el área, muchas de las cuales exportan a Estados Unidos.

Más de 31,000 personas han muerto en México por la violencia del narcotráfico desde diciembre de 2006, cuando Calderón asumió el cargo y lanzó su campaña contra los cárteles.