Ciudad de México. Un enfrentamiento en un penal de la norteña ciudad mexicana de Nuevo Laredo, en una región fronteriza con Estados Unidos de las más azotadas por la violencia del narcotráfico, derivó en la fuga de 59 presos y la muerte de otros siete, dijeron autoridades.

La mayoría de los reos que se fugaron, junto con cinco custodios que abandonaron sus funciones en la cárcel, estaban consignados por delitos del fuero federal, que abarca los del tráfico de drogas y la portación de armas de uso exclusivo del Ejército.

"Se ha concertado el reforzamiento de la vigilancia exterior por parte del Ejército mexicano y la asistencia de la Policía Federal para la localización y reaprehensión de los internos fugados", dijo en un comunicado el gobierno del estado de Tamaulipas, donde está Nuevo Laredo.

Las autoridades no dieron detalles del enfrentamiento ni cómo murieron los prisioneros.

Por su parte, el gobierno federal dijo que es inadmisible la recurrencia de fugas de reos en Tamaulipas, y recordó que entre enero del 2010 y marzo del 2011 escaparon más de 400 prisioneros.

La Secretaría de Gobernación exhortó en un comunicado a fortalecer la seguridad "particularmente para terminar con la evasión sistemática de las medidas de control, derivada de la corrupción de las autoridades que tienen a su cargo velar por el resguardo de los internos".

Las fugas en cárceles del norte del país son generalmente provocadas por narcotraficantes que buscan reincorporarse a las filas de los cárteles de las drogas.

Cárteles rivales libran una guerra sin cuartel en Tamaulipas y el vecino estado de Nuevo León por el control de las rutas hacia Estados Unidos y territorios. La ola de violencia ligada al narcotráfico ha dejado más de 40.000 muertos en todo el país desde diciembre del 2006.