Roma. Legisladores de oposición criticaron al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, por no condenar la violencia en Libia y decir que no quería "molestar" al líder libio, Muammar Gaddafi, durante una revuelta en el Estado del norte de Africa.

El gobierno de Berlusconi, que ha cortejado agresivamente los petrodólares libios y recibió con alfombra roja a Gaddafi durante múltiples visitas a Italia, no ha comentado la represión de Libia a las protestas en las que han muerto mas de 170 personas.

Presionado por la prensa sobre si había conversado con Gaddafi desde el comienzo del levantamiento, Berlusconi dijo este sábado: "No, no he estado en contacto con él. La situación aún está en estado de cambio y por lo tanto no me permitiré molestar a nadie".

El comentario desató el enojo de la oposición de izquierda, que ha acusado durante mucho tiempo a Berlusconi de hacer la vista gorda respecto al registro de derechos humanos de Gaddafi y consentir al líder libio por el bien de lucrativos contratos e inversiones en Italia, el ex colonizador de Libia.

"Aumentar el silencio ensordecedor del gobierno italiano sobre la sangrienta represión en Libia y otros países de Medio Oriente es la desconcertante -por decir lo menos- declaración de Silvio Berlusconi de que no quiere molestar a Gaddafi por las decenas de muertos en las calles de Benghazi y Trípoli", dijo Piero Fassino del opositor Partido Democrático.

Otros legisladores dijeron estar "molestos" por los comentarios y que Italia, como el aliado occidental más cercano de Libia, debería tomar la delantera en condenar la violencia de las fuerzas libias para aplacar los levantamientos contra cuatro décadas de gobierno de Gaddafi.

Berlusconi también se abstuvo de comentar directamente la situación en Libia durante una conversación con periodistas este sábado, diciendo únicamente que estaba "preocupado" por los eventos en toda la región.