París. Los sindicatos franceses dieron inicio este martes a una nueva serie de huelgas contra la reforma al sistema de pensiones, poniendo a prueba la determinación del gobierno del presidente Nicolas Sarkozy mientras la impopular iniciativa se acerca a convertirse en ley.

Trenes, aeropuertos y puertos mostraban un movimiento menor al habitual, en un nuevo intento de los sindicatos por redoblar la apuesta en su larga batalla contra un proyecto cuyo punto principal es elevar la edad mínima de jubilación de 60 a 62 años.

La interrupción de servicios en todo el país es una prueba seria para el liderazgo de Sarkozy en momentos en que el mandatario trata de lograr la aprobación de la reforma insignia de su presidencia.

La huelga podría reducir las partidas de aviones desde el aeropuerto de Orly a la mitad, y los del Charles de Gaulle-Roissy en alrededor de un tercio.

Sólo funcionará uno de cada tres trenes de alta velocidad TGV de la red ferroviaria nacional, dijeron los sindicatos, mientras que alrededor de 8 de cada 10 trenes Thalys -con destinos como Bruselas- operarán durante la jornada. El metro de París también tendrá un servicio limitado.

Una serie de protestas en las últimas semanas ha convocado a millones de manifestantes. Mientras el gobierno apuesta a que las manifestaciones pierdan fuerza, los sindicatos esperan que la convocatoria del martes exceda los 3 millones de personas que, según ellos, participaron de las marchas anteriormente.

Las protestas se producen luego de que el Senado aprobó este lunes a última hora una legislación que eleva la edad en la que los trabajadores pueden retirarse y gozar de pensión completa a 67 desde 65 años.

Pero los sindicatos prometieron aumentar la presión contra el proyecto.

"Este movimiento no se frenará tras la votación en el Senado", dijo Bernard Thibault, jefe de la central sindical CGT, el lunes a la cadena I-tele.

Para el martes se esperan cortes limitados de electricidad a edificios públicos, dijeron los sindicatos, cuando los trabajadores del sector abandonen sus tareas. Familias y estudiantes se plegarían a las protestas.

En tanto, las huelgas en los puertos del sur de Francia ingresaron en su decimosexta jornada. Además de su oposición a la reforma del sistema de pensiones, los trabajadores protestan contra una reforma a la administración portuaria y obligaron al cierre parcial de una importante refinería.