Atenas/Roma. Los sindicatos griegos llamaron este miércoles a una huelga general y Atenas estaba paralizada por un paro del transporte público de 24 horas en protesta contra el presupuesto del gobierno para 2011, que sería aprobado más tarde como parte de un rescate de la UE y el FMI.

El presupuesto, que busca ayudar a controlar una crisis de deuda que ha remecido a la zona euro, incluye nuevas alzas de impuestos y recortes de salarios en empresas estatales, especialmente en el transporte público.

Fitch dijo este martes que podría rebajar el rating de crédito de Grecia el próximo mes al nivel de basura, al igual que otras dos grandes agencias evaluadoras lo han hecho.

"Aún cuando esta noticia se esperaba, será mal recibida por los mercados, hay un temor generalizado sobre próximas rebajas", dijo Ioanna Telioudi, analista en HSBC en Atenas.

Los principales sindicatos del sector público y privado de Grecia han convocado a una huelga de 3 horas desde las 1000 GMT a las 1300 GMT en Atenas. Se espera que miles se reúnan frente al Parlamento.

Los conductores de buses y trenes subterráneos en Atenas han realizado huelgas intermitentes durante dos semanas, manteniendo a los compradores navideños lejos del centro de la ciudad, sumando tensión a los minoristas golpeados por la recesión.

El gobierno amenazó este miércoles con romper las huelgas del transporte público, invocando leyes de emergencia que utilizó anteriormente este año para disolver acciones de conductores de camiones y otros trabajadores del transporte.

"Todos tienen que mostrar responsabilidad (...) el estado tiene todos los poderes que necesita para proteger lo intereses del público", dijo el portavoz de gobierno George Petalotis en una entrevista en televisión.

Analistas han advertido que las medidas adicionales dañarán a la economía aún más sin entregar garantías de que el país evitará una reestructuración para lidiar con la creciente deuda.

Los socialistas, que revelaron un creciente déficit de presupuesto después de llegar al poder el año pasado, han enfrentado el descontento público y han adoptado medidas draconianas para cumplir los términos del rescate.

El gobierno redujo los salarios del sector público en 15%, aumentó la edad de jubilación, congeló las pensiones, redujo el gasto público, pero no ha logrado aumentar la recaudación de impuestos tanto como deseaba, a pesar del fuerte aumento del IVA.

En parte como resultado de las medidas, la economía se reduciría 3% el próximo año después de una caída de 4,2% en 2010, con el desempleo aumentando a un récord de 14,6% desde un estimado 12,1% este año.

Grecia apunta a un déficit de 7,4% del PIB el próximo año, desde cerca de 9,4% este año. 

Estudiantes protestan en Roma. En tanto, miles de estudiantes se concentraron este miércoles en Roma para protestar contra una nueva ley universitaria, mientras la policía bloqueaba grandes partes del centro de la ciudad para evitar una repetición de los violentos enfrentamientos registrados en una marcha similar hace una semana.

En la manifestación de la semana pasada se incendiaron coches, se rompieron escaparates y hubo decenas de heridos en batallas callejeras entre manifestantes y la policía antidisturbios, después de que la marcha, inicialmente pacífica, se convirtiera en una de las más violentas en Roma en los últimos años.

Los disturbios se produjeron poco después de que el primer ministro, Silvio Berlusconi, superara por un estrecho margen una moción de censura en el Parlamento.

Los líderes estudiantiles, que quieren evitar escenas similares el miércoles, han prometido no intentar romper los bloqueos policiales, pero han mantenido en secreto el trayecto de dos marchas diferentes y han anunciado que habrá una sorpresa.

La nueva ley de educación, que según el gobierno reforzará el deteriorado sistema universitario de Italia pero que según sus críticos simplemente recortará la financiación, debía de aprobarse en el Senado este miércoles en una votación, pero podría retrasarse hasta este jueves.

"Pedimos que este proyecto de ley sea bloqueado y que todo el sistema de educación pública sea refinanciado", dijo en un comunicado la Red de Estudiantes, que agrupa a diferentes asociaciones.

La ministra de Educación, Mariastella Gelmini, que ha dirigido la nueva ley en el Parlamento, dijo que las medidas se necesitaban urgentemente para preparar a los estudiantes italianos para trabajar.

"Es esencial restablecer la dignidad y utilidad de los títulos universitarios italianos", declaró en una carta abierta al diario Corriere della Sera.

La reforma reduce el número de asignaturas y facultades universitarias y recorta la financiación para becas. También fija límites de tiempo para investigación, revisa el sistema de admisión, incrementa el papel del sector privado en la gestión de la universidad y limita la duración de los rectorados.

El gobierno, presionado para recortar la deuda pública de Italia, dice que aunque los recortes de gastos son necesarios, la reforma creará un sistema más basado en el mérito que se acerca más a las necesidades de las empresas.

Con una tasa oficial de desempleo juvenil de alrededor de 25% en el país en general y de hasta 35% en las regiones más pobres del sur, la batalla sobre la reforma universitaria ha cristalizado el descontento sobre el futuro de los jóvenes italianos.