Beirut. Las fuerzas de seguridad sirias detuvieron a decenas de personas, dijeron este sábado grupos de derechos humanos, después de que miles de manifestantes se sumaran a una protesta generalizada que representa el desafío más grande al gobierno del presidente Bashar al-Assad.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos nombró a 21 personas que según dijeron fueron detenidas por fuerzas de seguridad sirias en la ciudad sureña de Deraa, donde estallaron primero los disturbios hace dos semanas, y en Homs, al norte de la capital.

"Se supone que sus arrestos con el resultado de las últimas protestas", dijo en un comunicado el grupo de derechos humanos.

"(El grupo) exige que las autoridades sirias liberen a todos los detenidos por opinión y conciencia y detengan la práctica de arrestos arbitrarios de opositores políticos y activistas civiles y de derechos humanos", agregó.

Ammar Qurabi, activista de la Organización Nacional de Derechos Humanos, nombró a otros 24 manifestantes que fueron detenidos en Damasco, Douma y Homs, de acuerdo a un comunicado.

Miles se tomaron las calles en las grandes ciudades después de las oraciones de este viernes, desafiando a las fuerzas de seguridad que dispararon gas lacrimógeno, municiones y usaron bastones para dispersar a manifestantes que han desestimado un anuncio de reforma limitada de Assad.

Assad sucedió a su padre hace 11 años.

Testigos dijeron que fuerzas de seguridad mataron al menos a tres manifestantes este viernes en el suburbio de Douma en Damasco, lo que llevó a más de 60 el número de muertos en protestas que fueron inspiradas por los levantamientos populares que han remecido al mundo árabe.

El comunicado de Qurabi citó a cinco personas que fueron asesinadas en Douma.

La crisis podría tener mayores repercusiones ya que Siria tiene fronteras con Líbano, Israel, Turquía, Jordania e Irak, y está en el meollo del conflicto del Medio Oriente, mientras mantiene una alianza anti-Israel con Irán y apoya a los grupos militantes Hamas y Hezbollah.