Beirut. Dos atacantes suicidas en coches bomba causaron la muerte de 55 personas y dejaron 372 heridos este jueves en Damasco, reportó la prensa estatal, en los peores atentados vistos en la capital siria desde el inicio de la revuelta contra el presidente Bashar al-Assad hace 14 meses.

Las explosiones opacaron aún más un cese al fuego declarado por el mediador internacional Kofi Annan el 12 de abril, el cual no ha logrado detener la represión de las fuerzas de seguridad de Assad sobre manifestantes pacíficos ni poner fin a los ataques de insurgentes armados.

Líderes de oposición dijeron que el plan de paz de Annan estaba muerto, mientras que las potencias de Occidente insistieron en que seguía siendo la mejor forma de abordar el conflicto.

El propio Annan condenó los "repugnantes" atentados e instó a todas las partes a que detuvieran la violencia y protegieran a los civiles. "El pueblo sirio ya ha sufrido demasiado", afirmó en un comunicado.

La televisión siria culpó a "terroristas" por el atentado ocurrido en plena hora punta en el sur de Damasco, y mostró decenas de vehículos destrozados, quemados y en llamas en el lugar de una de las explosiones. En algunos de ellos había restos humanos calcinados.

Las explosiones, que ocurrieron casi de manera simultánea, impactaron el distrito de al-Qazaz antes de las 08:00 hora local (0500 GMT), dijeron residentes. Una de ellas dejó un cráter de tres metros de profundidad en una calle del sur de la ciudad. Cuerpos ensagrentados y restos de víctimas podían verse en la calle.

La televisión estatal también mostró al menos un camión volcado. Las paredes de los edificios a ambos lados de la avenida se habían derrumbado.

Un residente reportó que hubo daños limitados en la fachada de la División Palestina Militar de Inteligencia que se encuentra cerca, una de las 20 agencias de la policía secreta más temidas de Siria.

La División Palestina, un enorme complejo amurallado, fue el blanco de un atentado en el 2008 que causó la muerte de 17 personas y que según las autoridades fue obra de militantes islamistas.

Ningún grupo se adjudicó la responsabilidad por el doble atentado del jueves.

UE apoya a plan de paz. Los ataques se produjeron al día siguiente de que una bomba explotara cerca de los observadores de la ONU que vigilan la implementación del alto al fuego y menos de dos semanas después de que autoridades sirias dijeran que un agresor suicida se había inmolado, dejando al menos nueve muertos en Damasco.

"Este es otro ejemplo del sufrimiento provocado al pueblo de Siria a partir de actos de violencia", dijo el mayor general Robert Mood, líder de los observadores de la ONU, que visitó el lugar de las explosiones.

La oposición siria, que inició sus actividades con protestas pacíficas en marzo del 2011, se ha militarizado cada vez más. El secretario general de la ONU, Ban ki-moon, dijo el miércoles que había sólo una pequeña oportunidad para evitar una guerra civil.

"No es posible escapar a la realidad que vemos cada día", sostuvo. "Civiles inocentes que mueren, tropas del Gobierno y vehículos militares en las calles, cifras crecientes de arrestos y acusaciones de tortura brutal, un aumento alarmante del uso de explosivos caseros y otros artefactos en el país", añadió.

Rami Abdulrahman, jefe del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, dijo que 849 personas -628 civiles y 221 soldados de los cuales 31 eran desertores- han muerto en Siria desde que se declaró la tregua 12 de abril. La cifra no incluía las víctimas fatales del jueves.

La Unión Europea condenó los atentados y los describió como "terrorismo puro", pero dijo que el plan de paz de Annan, el cual fue respaldado por el bloque, Naciones Unidas y la Liga Arabe, aún era viable para terminar con el baño de sangre.

"Es la mejor opción para intentar alcanzar la paz en Siria", dijo en Bruselas Michael Mann, portavoz de la jefa de Política Exterior de la UE, Catherine Asthon. "Es la mejor forma de proceder", declaró.

La embajada de Estados Unidos en Beirut calificó al doble atentado como un acto "condenable e inaceptable", pero dijo que no cambiará las demandas de su país para que el Gobierno sirio implemente el plan de paz respaldado por la ONU.