Beirut. Multitudes con banderas sirias y fotos del presidente Bashar al-Assad se reunieron este sábado para enterrar a 26 personas que, según las autoridades, murieron por un ataque suicida en un concurrido sector de Damasco.

El opositor Consejo Nacional Sirio acusó al gobierno de montar la explosión de este viernes para reforzar su afirmación de que está enfrentando a "terroristas" apoyados desde el extranjero y no a un movimiento popular por la democracia.

La televisión estatal mostró al cortejo de ambulancias que llevó los ataúdes, envueltos en banderas, a una mezquita en Damasco después de conducir por las calles, donde estaban los dolientes.

La explosión de este viernes, que además dejó a 63 heridos, ocurrió antes de una reunión de la Liga Arabe para discutir el futuro de una misión de observadores que ha pasado dos semanas examinando si Siria está cumpliendo o no con su compromiso de terminar con la represión de 10 meses contra quienes buscan el fin del dominio de la familia Assad.

El jefe de la comisión de supervisión de la Liga, el jeque Hamad bin Jassim al-Thani, primer ministro qatarí, dijo a la cadena Al Jazeera TV que los observadores no se quedarían en Siria para "perder el tiempo", dado que Damasco no estaba aplicando el acuerdo.

Además, declaró que el Ejército sirio no había salido de las ciudades como se le había pedido y que las muertes no habían cesado desde el inicio del trabajo de los observadores, el 26 de diciembre.

"Con gran pesar, las noticias no son buenas", acotó.

Hay reportes de muertes de cientos de personas desde la llegada de los observadores, que se suman a la cifra calculada por Naciones Unidas de más de 5.000 muertos desde que estallaron las protestas en marzo, inspiradas por las revoluciones en otros Estados árabes.

Dudas sobre permanencia monitores árabes. Pese a las críticas de Qatar, fuentes de la Liga Arabe dijeron que los ministros de Relaciones Exteriores árabes probablemente reafirmen su apoyo a los monitores.

Qatar propone invitar a técnicos y expertos en derechos humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para evaluar si Siria va a implementar el plan de la Liga, según informaron desde el organismo.

Una fuente dijo que los ministros que se reunirán este domingo podrían pedir que el personal de la ONU que ayude a la misión sea árabe.

Las fuentes añadieron que los ministros también tratarían medidas para permitirle a la misión que opere con más independencia de las autoridades sirias.

El ministro del Interior sirio, Ibrahim al-Shaar, prometió previamente responder con "puño de hierro" por la explosión.

Los Estados árabes temen que la inestabilidad de Siria se agudice, puesto que el país es una potencia en la región, aliada de Irán y del grupo armado Hezbollah.