Wellington. Un fuerte sismo de magnitud 7,4 sacudió Nueva Zelanda, a 30 kilómetros al oeste de Christchurch, cuando era sábado en la madrugada en el lugar, ocasionando daños extendidos pero sin reportes inmediatos de víctimas, dijeron las autoridades.

El sismo, que se registró a una profundidad de 33 kilómetros, se produjo cerca de las 04.35 hora local (1635 GMT del viernes) y fue sentido en gran parte de la Isla Sur y en las partes sureñas de la Isla Norte, pero no desencadenó un tsunami.

La policía en Christchurch, la segunda ciudad más grande de Nueva Zelanda, con una población de unos 350.000 habitantes, cerró el distrito comercial, donde las fachadas de los edificios cayeron sobre las calles, aplastando autos y bloqueando vías.

"He podido observar muchos daños en el área central de la ciudad, principalmente en los edificios viejos de ladrillo y con mampostería, y los muros de algunos de ellos se desplomaron a la calle", dijo el alcalde de Christchurch, Bob Parker, a Radio Nueva Zelanda.

La policía informó que hay reportes extendidos de ventanas rotas en las casas, objetos caídos desde estantes, chimeneas derrumbadas, e interrupciones en los servicios de agua y energía.

Funcionarios están revisando cuán severo fueron los daños en las áreas rurales, más cerca del epicentro, al oeste de la ciudad.

GNS Science, la agencia sismológica del Gobierno neozelandés, dijo que el sismo tuvo magnitud 7,4. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó inicialmente que tuvo magnitud 7,4, pero posteriormente revisó esa cifra a 7.

El aeropuerto de la ciudad fue cerrado como medida precautoria mientras se revisa la pista y las instalaciones, y se está chequeando la red de vías férreas y puentes en la región.

"No hay amenaza de un tsunami destructivo en base a la información histórica de sismos y tsunamis", dijo el Centro de Advertencias de Tsunamis del Pacífico.