La llegada de la temporada lluviosa no solo representa peligro por derrumbes, deslizamientos e inundaciones en zonas vulnerables de la ciudad o expuestas a los desastres naturales.

A esta situación de riesgo hay que sumar el estado deplorable en el que se encuentra el sistema de alcantarillado sanitario del Distrito Central, colapsado en más de 80%.

La prueba de este deterioro son las tuberías rotas, quebradas o fisuradas, que datan de más de medio siglo, a las que basta que caigan 30 minutos de lluvias para convertir las calles de la ciudad en ríos pestilentes.

También hay que agregar otro factor, y es el mal estado que actualmente enfrenta la red pluvial, con tragantes en 30% destruidos.

Frente al problema. La situación es grave y urge de acciones reales de parte de las autoridades. Y la respuesta que la población espera la tienen dos entidades: el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Sanaa) y la Alcaldía Municipal.

La primera, como su nombre lo indica, es la responsable de atender el sistema de alcantarillado sanitario: aguas negras, residuales o servidas.

En cuanto a la segunda, es la encargada del alcantarillado pluvial, es decir, los recolectores de aguas lluvias o tragantes y cunetas, entre otros.

Como la situación es emergente y requiere de acciones inmediatas y concretas, el Sanaa ha planteado un plan estratégico.

Jorge Pérez, jefe del sistema de alcantarillado sanitario del sector de Comayagüela, informó que las acciones se orientan en dos sentidos, tomando en cuenta que es en la época de lluvias cuando más problemas se presentan en la red.

De esta manera, se hacen labores preventivas, entre las que se incluye la limpieza de tuberías y alcantarillas en general y emergente cuando el sistema falla debido a obstrucciones.

En cuanto al sistema que se encuentra obsoleto, este es notorio en dos puntos específicos de la ciudad: el centro histórico de Tegucigalpa y el centro de la ciudad gemela Comayagüela.

En estas zonas, como en otras de la ciudad, el sistema de tuberías de concreto cuenta con más de 60 años, por lo que es urgente su reemplazo.

Existe otra situación que influye en la destrucción del sistema y esta se asocia a la cultura del ciudadano, en cuanto a la falta de higiene y al mal uso que se le brinda al sistema.

"En la obstrucción del sistema sanitario también influye el mal uso y la falta de cultura de las personas que arrojan cualquier clase de desechos a los sistemas de alcantarillado, que viene a repercutir no en el mismo punto sino aguas arriba", explicó Pérez.

Otro eterno problema tiene que ver con el error que comete la mayoría de los ciudadanos de conectar en un mismo punto el sistema de aguas lluvias con el de aguas negras. Una acción que según las autoridades debería ser objeto de sanciones.

"Para esta temporada, el Departamento de Alcantarillado Sanitario tiene más trabajo, sobre todo porque la gente conecta aguas lluvias al sistema de alcantarillado sanitario", afirmó el funcionario.

Para hacerle frente a este problema, una de las medidas que se contempla son los acercamientos con las compañías urbanizadoras.

Lo que se busca es hacer la supervisión a cada nuevo proyecto habitacional para evitar que haya conexiones de aguas lluvias a las aguas negras.

A nivel de la población directamente -que es la labor más difícil- es necesario hacer conciencia en el buen uso del sistema, evitando lanzar desechos sólidos para prevenir su obstrucción; además de que se deben crear al interior de las viviendas conecciones diferentes: aguas lluvias y negras o residuales.

Reparación de tragantes. La Alcaldía Municipal, como responsable del sistema pluvial, también tiene en puerta un plan de acción.

Y es que en cuanto al problema de los tragantes de aguas lluvias, la comuna pretende que estos, principalmente aquellos que no cuentan con sus respectivas planchas o tapaderas, dejen de ser una trampa mortal para el peatón que circula por las calles y avenidas.

Juan Diego Zelaya, vicealcalde capitalino, manifestó que entre los proyectos que tienen que ver con la reparación de calles, pasos a desnivel y pavimentación de concreto hidráulico, entre otros, va incluido el componente de aguas lluvias.

Zelaya indicó que se están indicando fondos para atender problemas puntuales que hay en los barrios y colonias, de los que se les ha informado a través de medios de comunicación como El Heraldo.

"Mas que el tema de las aguas lluvias queremos enfocarnos a manera emergente en que esto representa un peligro para el peatón. A corto plazo sí vamos a destinar un fondo que no es muy grande, un millón de lempiras, para atender lugares emergentes", declaró.

El vicealcalde apuntó que el 30% de los tragantes que pertenecen a la red pluvial está en condiciones de deterioro, por lo que se han identificado 200 lugares de la capital donde se dará respuesta y que en los próximos días se darán a conocer los sitios.

Asimismo, los nuevos proyectos también estarán orientados a evitar que se sigan conectando los sistemas de aguas negras con aguas lluvias. Mientras se buscan soluciones, con el invierno encima, los capitalinos tendrán que transitar por calles atestadas de tragantes y alcantarillas colapsadas que conforman un peligroso foco de contaminación.