Nueva York. El máximo dirigente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, realizará este lunes su primera comparecencia en un tribunal desde que fue acusado de intentar violar a una empleada de la limpieza de un hotel, en un caso que ha sacudido la política francesa y dejado conmocionado al FMI.

Un esposado y exhausto Strauss-Kahn, cuyas esperanzas de convertirse en el próximo presidente de Francia parecen haber quedado arruinadas, fue visto en público por primera vez desde su arresto cuando fue llevado este domingo por la noche a la oficina de registro del Tribunal Penal de Manhattan.

Sus abogados dijeron que se declararía no culpable de los cargos de un acto sexual delictivo, detención ilegítima e intento de violación, lo que podría poner un humillante fin a su carrera pública y ambiciones presidenciales.

"Nuestro cliente voluntariamente dio su consentimiento para someterse a un examen científico y forense (...)", dijo William Taylor, abogado de Washington del jefe del FMI. "Está cansado, pero está bien".

Strauss-Kahn, considerado uno de los favoritos en la carrera presidencial francesa, llevaba las manos esposadas a la espalda y tenía una expresión tensa mientras los detectives le llevaban a un coche de policía frente a una batería de cámaras de televisión.

Un portavoz de la policía dijo que la empleada de 32 años del Times Square Sofitel le había identificado el domingo en una rueda de reconocimiento en la que también había otros cinco hombres.

El director gerente del FMI, que ha contratado al ex abogado de Michael Jackson para que dirija a su equipo de defensa, se sometió al examen forense en el que la policía buscó arañazos o pruebas de su supuesta agresión.

Strauss-Kahn, una figura carismática, lideró al FMI a lo largo de la crisis financiera internacional de 2007-09, presionando para la aprobación de medidas de estímulo y recortes de tipos de interés para evitar una depresión, y ha sido crucial para estimular a Europa para afrontar sus problemas de deuda.

El euro rondó el lunes un mínimo de casi siete semanas contra el dólar en Europa después de que las noticias de su arresto sumaran incertidumbre a la ayuda a Grecia y otros países endeudados de la zona euro.

Elegante hotel. Strauss-Kahn llevaba este domingo un abrigo negro, una camisa de vestir azul y pantalones de traje negro, con el pelo cuidadosamente peinado, mientras entraba en un coche de policía frente a los medios congregados allí. Mantuvo los ojos mirando al frente, pero evitando las cámaras.

La policía no dijo dónde y cuándo se sometió al examen físico, que los investigadores exigieron después de que la empleada dijera que el jefe del FMI, desnudo, se abalanzó sobre ella en el baño de su suite del hotel, la persiguiera hasta un pasillo, tirara de ella hacia el dormitorio y la agrediera.

Ella dijo a la policía que se escapó pero que él la arrastró hasta el baño, donde se volvió a abalanzar sobre ella.

Abogados de la defensa dijeron que Strauss-Kahn se declararía no culpable cuando compareciera el lunes ante el Tribunal Penal de Manhattan.

Cualquier restricción que el juez decida sobre su libertad de movimientos podría determinar si puede continuar con su papel del FMI en el corto plazo.

La mujer, que no ha sido identificada, fue tratada en el hospital por lesiones menores. Llevaba trabajando en el hotel tres años y la dirección del establecimiento dijo que su trabajo y comportamiento eran "plenamente satisfactorios".

La mujer de Strauss-Kahn, Anne Sinclair, conocida presentadora en la televisión francesa, salió inmediatamente en defensa de su marido, diciendo que no creía las acusaciones "ni por un segundo", y otros defensores suyos en Francia advirtieron en contra de apresurarse en juzgarle.

La policía dijo que Strauss-Kahn dejó su suite de US$3.000 al día tan apresuradamente después de la supuesta agresión que se dejó el teléfono móvil.

Después de que llamara al hotel desde el aeropuerto John F. Kennedy preguntando sobre su teléfono, la policía le localizó en la zona de primera clase de un vuelo de Air France que se dirigía a París. Fue sacado del vuelo minutos antes de que despegara, y fue llevado de nuevo a Nueva York, donde se presentaron cargos en su contra.