Bagdad. Funcionarios iraquíes elevaron el domingo a 48 la cifra de muertos por un atentado suicida contra peregrinos chiitas ocurrido el día anterior cerca de la ciudad de Samarra, uno de los peores actos de violencia registrados en el país en las últimas semanas.

El atacante detonó su cinturón con explosivos el sábado cerca de una parada de buses a la entrada de Samarra, dejando además a unas 80 personas heridas, mientras fieles chiitas se reunían para conmemorar la muerte de unos de los 12 imanes reverenciados por el Islam.

El atacante logró infiltrarse entre una multitud de peregrinos para pasar un puesto de seguridad, donde las autoridades usan perros para registrar vehículos antes de que ingresen a la ciudad.

"A partir de la crueldad que he visto, fue Al Qaeda el que perpetró este ataque terrorista. Al Qaeda insiste en socavar la estabilidad y la paz en Samarra", dijo Majeed Abbas, líder local de la milicia sunita Sahwa, respaldada por el gobierno.

Aunque los niveles generales de violencia han caído severamente en Irak desde el máximo de la violencia sectaria del 2006 y el 2007, las fuerzas de seguridad aún luchan contra la insurgencia y los atentados ocurren a diario.

Los ataques contra peregrinos chiitas el mes pasado cerca de la ciudad sagrada de Kerbala dejaron decenas de muertos. Al menos siete personas perdieron la vida y 78 resultaron heridas por la explosión de coches bomba en la ciudad norteña de Kirkuk el miércoles.

Samarra, situada 100 kilómetros al norte de Bagdad, aloja al santuario y la mezquita de al-Askari. Los chiitas de reúnen para conmemorar la muerte de Hasan al-Askari, el undécimo de los 12 imanes reverenciados.