Un día después del terremoto de magnitud 7,1 en la escala de Richter que dejó al menos 250 muertos en México, los socorristas buscaban este miércoles (20.09.2017) bajo presión del tiempo a sobrevivientes en edificios caídos y el presidente Enrique Peña Nieto decretó tres días de luto.

Una mujer con un megáfono se paró junto a un edificio en ruinas en Ciudad de México a gritar mensajes de esperanza para su hermano, supuestamente sepultado entre los escombros. En una fábrica de textiles de la Colonia Obrera, los rescatistas seguían sacando cuerpos.

En la escuela Enrique Rébsamen, en el sur de la capital, los socorristas trabajaron durante horas buscando la forma de sacar de los escombros a por lo menos una niña de unos ocho años que sigue con vida. Junto a ella estarían tres niños más. Por la noche, la lluvia complicó las labores en la escuela, donde murieron 21 niños y cuatro adultos y 11 personas fueron rescatadas.

Edificios dañados, peligro latente. Al menos 500 edificios dañados se mantienen en pie pero requieren revisiones estructurales para determinar si la gente puede volver a ocuparlos, dijo hoy el alcalde Miguel Ángel Mancera.

"Un buen número de las personas no regresaron a sus domicilios porque advirtieron que presentaban alguna grieta", dijo Mancera a la cadena Televisa.

Según señaló, hacen falta más expertos para hacer las revisiones. "Estamos hablando ya con las empresas constructoras para que nos faciliten estructuralistas", dijo.

Por el momento, más de 14 millones de estudiantes están sin clases en diez estados del país y en medio de la catástrofe se ha rescatado con vida a más de 50 personas. El alcalde de Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, dijo en declaraciones a la cadena Televisa que 115 personas murieron en la capital mexicana. Aaparte se han contabilizado 73 muertos en Morelos, 43 en Puebla, 13 en el Estado de México, cinco en Guerrero y uno en Oaxaca.

Derrumbe de iglesia en pleno bautizo. Once personas fallecieron en el interior de una iglesia del estado mexicano de Puebla, donde se celebraba un bautizo, a causa del terremoto que sacudió con violencia el centro de México.

La Arquidiócesis de Puebla confirmó el fallecimiento de las once personas, entre ellos 4 menores, incluido el bebé que estaba siendo bautizado en el Templo Santiago Apóstol, del siglo XVII, que colapsó por el sismo. El párroco y el sacristán pudieron escapar del derrumbe y salieron ilesos.

Los pobladores de Atzala, una de las zonas más afectadas por el terremoto del martes, realizaron labores de auxilio y retirada de escombro hasta que las autoridades llegaron al lugar. Luego de varias horas de labores de rescate fueron encontrados los cadáveres.