México DF. La cifra de cadáveres hallados en varias fosas clandestinas en dos estados del norte de México golpeados por la violencia del narcotráfico se elevó a 279, mientras autoridades continuaban buscando más cuerpos.

El hallazgo en los estados de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos, y Durango es el peor en su tipo desde que comenzó la ofensiva antidrogas del Gobierno a fines del 2006.

En unas 40 fosas en el municipio de San Fernando, en Tamaulipas, las autoridades han localizado 183 cadáveres, la mayoría de los cuales estarían vinculados al secuestro de pasajeros que viajaban en autobuses rumbo a la frontera con Estados Unidos.

El primer hallazgo en Tamaulipas a principios de abril fue de 59 cuerpos y la cifra ha ido aumentando. Fiscales señalaron como responsables al violento cártel de los Zetas, fundado por desertores del Ejército y que ha hecho del secuestro de inmigrantes un lucrativo negocio.

La fiscalía federal ha logrado identificar hasta ahora dos de los cuerpos en San Fernando, en el mismo lugar donde el año pasado fueron encontrados los cadáveres de 72 inmigrantes centroamericanos que se dirigían a Estados Unidos.

Mientras autoridades realizan exámenes de ADN para verificar la identidad, cuyos resultados se obtienen en unas tres o cuatro semanas, familiares de desaparecidos recorren oficinas del Gobierno intentando saber si sus seres queridos se encuentran entre los cadáveres hallados.

La procuradora general dijo esta semana que por el caso han sido detenidas 74 personas, entre ellas algunos capos de Los Zetas y 17 policías municipales.

"La mayor parte de los responsables están ya detenidos y sometiéndose a la justicia", dijo el miércoles el secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré.

Mientras tanto, en el estado de Durango, donde opera el poderoso cártel del Sinaloa que dirige Joaquín "el Chapo" Guzmán, el capo más buscado en México.

En dos fosas encontradas hace días en la capital estatal han sido rescatados 96 cadáveres. En una de ellas, localizada en un fraccionamiento, fueron hallados el martes 21 cuerpos, dijo una fuente de la fiscalía estatal.

"Las excavaciones continúan este miércoles, probablemente se encuentren más cuerpos", agregó.

Desde que el presidente Felipe Calderón lanzó operativos antidrogas días después de asumir el cargo en diciembre del 2006 han muerto por la violencia ligada al narcotráfico unas 37,000 personas en todo el país, en su mayoría presuntos criminales, según el Gobierno, pero también civiles inocentes en fuegos cruzados.