San Salvador. El número de muertos en Centroamérica debido a las torrenciales lluvias causadas por una depresión tropical que ingresó días atrás por la costa Pacífico aumentó este domingo a 81, desde los 45 reportados previamente, dijeron autoridades de protección civil.

Las lluvias han obligado a miles de personas a refugiarse en albergues temporales, mientras que ríos desbordados inundaron localidades enteras y deslaves de cerros o daños a carreteras mantenían incomunicados a poblados.

En El Salvador fueron reportados el domingo 32 muertos, la mayoría de ellos por deslaves de cerros que sepultaron viviendas. Hasta el sábado se habían registrado en el país siete muertes por el temporal.

Un alud enterró en la madrugada una vivienda en Ciudad Arce, departamento occidental de Santa Ana, donde unas cinco personas habrían fallecido. Los socorristas tuvieron que suspender labores de rescate por fuertes lluvias en la zona.

"La situación ha desmejorado aún más, continúa lloviendo con gran intensidad en varios puntos del país", dijo el domingo en la noche en un mensaje a la nación el presidente Mauricio Funes.

En Guatemala, las persistentes lluvias han ocasionando la muerte de 28 personas por inundaciones o deslaves de cerros. El presidente guatemalteco, Alvaro Colom, decretó estado de calamidad pública en todo el país, mientras se pronostica que sigan las lluvias por lo menos 24 horas más.

Declaratorias de emergencia. En Honduras, el Comisionado Permanente de Contingencias informó el domingo que 13 personas han muerto por el temporal. El presidente Porfirio Lobo hizo la declaratoria de emergencia en la zona sur del país, la más afectada, sobre todo los departamentos de Valle y Choluteca.

En esa región, cuerpos de socorro han rescatado utilizando lanchas a cientos de personas atrapadas en los techos de sus casas.

Miles habían sido evacuados, mientras el gobierno mantenía reuniones para evaluar los daños en la infraestructura carretera y en la agricultura, como plantaciones de café y azúcar, vitales para la economía local.

En Nicaragua, donde el domingo se elevaron a ocho los fallecimientos, decretaron la alerta en seis departamentos del oeste y norte del país. La alerta se extendió también a la ciudad de Managua por la crecida del lago Xolotlán, sobre una de cuyas riberas colinda la capital nicaragüense.

En Costa Rica no se tenía registro de fallecimientos, aunque por las fuertes lluvias que afectan localidades en la costa del Pacífico y la capital San José tuvieron que ser evacuadas decenas de familias.

Las lluvias usualmente causan estragos en estos países debido a lo montañoso del territorio y porque millones de familias pobres viven en casas precarias, lo que las hace víctimas de los deslaves.