Santiago de Chile. Cuatro hombres detenidos en las últimas horas por la Policía chilena comparecerán este miércoles ante un tribunal como presuntos autores del llamado "robo del siglo", en el que una banda asaltó el pasado agosto un camión de valores en el aeropuerto de Santiago y huyó con US$10,5 millones.

Fuentes oficiales confirmaron que los sospechosos detenidos por carabineros, entre ellos el supuesto líder de la organización, Alexis Ñiñoles, fueron trasladados hasta el Primer Juzgado de Garantía de Santiago para una audiencia preliminar de control de detención.

Según las fuentes, que no precisaron cómo se produjeron las dos nuevas detenciones, tras el anuncio de dos capturas en la noche del martes, la Fiscalía Metropolitana Occidente, a cargo del caso, pedirá la ampliación del período de detención de los presuntos asaltantes, pues están en curso diligencias para el arresto de otros seis individuos que habrían participado del robo.

Los arrestos se produjeron a partir de la tarde del martes, luego de la captura del Ñiñoles, quien portaba 60 millones de pesos (unos US$100.000) en una camioneta al momento de ser aprehendido a la salida de un centro comercial.

De acuerdo con los antecedentes, tras el atraco, el sujeto se trasladó a vivir a Puente Alto, al sureste de Santiago, donde comenzó a llevar una vida de lujos y excesos.

Esto alertó a la Policía que siguió sus pasos desde el minuto del asalto al camión de valores.

El subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, confirmó a radio Cooperativa que por ahora son cuatro los detenidos, pero precisó que se espera la captura de otros involucrados en el robo ya que el operativo policial para atrapar a los miembros de la banda continúa.

El pasado 12 de agosto los delincuentes burlaron toda la seguridad del aeropuerto internacional de Santiago y asaltaron un camión de seguridad de la empresa Brink's en la zona de carga, para huir luego con el millonario botín.

Los expertos señalaron en esa oportunidad que por la forma en que se desarrolló el atraco se podía deducir que los delincuentes manejaban información del recinto y de la millonaria carga de dinero, que debía ser embarcada en un avión rumbo al norte de Chile.