Copiapó. Cinco de los 33 mineros rescatados en Chile contraerán matrimonio religioso, en algunos casos más de 20 años después de que se casaron con sus parejas, inspirados por su milagrosa supervivencia después de pasar más de dos meses atrapados bajo tierra por un derrumbe.

De rodillas, los mineros le propusieron casamiento a sus esposas y novias en una fiesta celebrada este martes por la noche en la ciudad costera de Caldera, en el norte de Chile, en la primera reunión pública del grupo desde su dramático rescate la semana pasada tras pasar 69 bajo tierra.

"Tras estos 10 años que pasamos juntos, es tiempo de que nos casemos", le dijo Claudio Yáñez a su novia Cristina Núñez durante la reunión organizada por el magnate minero Leonardo Farkas en una antigua estación de tren.

Durante su experiencia bajo tierra, el minero Esteban Rojas había prometido casarse con su esposa en una iglesia 25 años después de hacerlo en una ceremonia civil, y le envió su propuesta en una carta que viajó desde las entrañas de la tierra por un ducto plástico usado para enviar provisiones a los hombres atrapados.

"Le dije a mi esposa que si salía vivo, me casaría en una iglesia", dijo Rojas.

"Yo acepto. Todavía tengo la carta", bromeó su esposa, Jessica Yáñez.

El rescate de los mineros mediante una cápsula en la que eran izados individualmente a la superficie a través de un ducto angosto de 625 metros de largo, en una operación que duró casi 24 horas, capturó la atención del mundo y convirtió a los 33 hombres en celebridades, aunque algunos todavía buscan dejar atrás el trauma psicológico.