Jalalabad, Afganistán. Insurgentes talibanes asaltaron este sábado el aeropuerto principal y una base militar extranjera en Jalalabad, en el este de Afganistán, dijeron testigos de Reuters y la policía local, acción en la que murieron hasta 10 de los atacantes.

El asalto en Jalalabad se produce un día después de que un suicida en un coche bomba atacó a un convoy de tropas afganas y extranjeras cerca de la capital, Kabul, lo que indicaría un posible repunte en la violencia antes de dos importantes eventos internacionales ligados al conflicto afgano.

Los líderes de la OTAN se reunirán la próxima semana en Lisboa y tendrán a Afganistán en un lugar destacado de la agenda, en momentos en que los miembros europeos reevalúan sus compromisos en medio de un débil apoyo para la guerra en sus respectivos países.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, también revisará su estrategia de guerra en Afganistán el mes próximo y se ha comprometido a comenzar un retiro gradual de las tropas de su país a contar de julio del 2011.

La violencia está en su peor nivel en Afganistán desde que los talibanes fueron derrocados en el 2001, con las víctimas civiles y militares en máximos históricos pese a la presencia de 150.000 soldados extranjeros.

El sábado se recuerda el noveno aniversario de la caída del régimen talibán en Kabul, derrocado por fuerzas afganas apoyada por Estados Unidos.

Podía verse humo surgiendo desde el aeropuerto y se oyeron explosiones y disparos, dijo un testigo de Reuters que se encontraba en las cercanías.

Helicópteros volaron sobre el lugar durante el ataque y los cuerpo de al menos un atacante suicida y un hombre armado se veían cerca del aeropuerto.

La Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF, por su sigla en inglés) liderada por la OTAN dijo que repelió un ataque simultáneo en su base en Behsud cerca del aeropuerto. Tropas afganas y de la ISAF respondieron luego de ser atacadas con armas livianas, indicó la ISAF.

"De acuerdo a reportes iniciales, ocho insurgentes murieron a manos de la fuerza combinada. Uno usaba un chaleco con explosivos", indicó la fuerza en un comunicado, agregando que no habían indicios de víctimas afganas o de la ISAF.

El portavoz talibán Zabihullah Mujahid dijo desde una ubicación no revelada que 14 atacantes suicidas estuvieron involucrados en el asalto y que hasta 30 soldados extranjeros habían perecido.

Los talibanes a menudo exageran los detalles de sus ataques y reducen las cifras de sus propias víctimas.

El oficial del Ejército afgano Abdullah Hamdard dijo más temprano que al menos siete combatientes talibanes atacaron la base.

"Tres combatientes murieron y estamos buscando a los demás", dijo Hamdard a Reuters.

Un testigo de Reuters dijo que cerca de la base se divisaban los cuerpos tendidos de tres combatientes, vestidos con uniformes del Ejército afgano y armados con lanzagranadas, armas livianas y una ametralladora.